Los centros de abasto y ferias esporádicas que se realizan en La Paz y El Alto concentran una gran cantidad de personas y pueden causar el incremento de casos.

Eliana Uchani / Bolivia Digital

A partir del lunes, el burgomaestre de La Paz, Luis Revilla, anunció que  reforzarán los puntos de control con mayor presencia de militares y policías para evitar el asentamiento de comerciantes y la circulación de vehículos. Mientras que la alcaldesa de El Alto, Soledad Chapetón, busca reunirse con gremiales y transportistas para llegar a un acuerdo y mantener la cuarentena.

Sin embargo, el gobernador del departamento de La Paz, Félix Patzi, insiste en flexibilizar el confinamiento bajo el argumento de que no se puede sacrificar a la población por un grupo de personas enfermas.

«No por los enfermos vamos a sacrificar a los sanos (…). Hay que planificar de manera flexible, no igual, uniforme, para todos. El municipio que no tiene contagio tiene que estar preparado precisamente en el momento actual con una rigurosidad bien seria, pero para qué sacrificar a la población si no tiene coronavirus”, dijo la autoridad departamental.

Hasta ayer, este departamento tenía 216 casos positivos de coronavirus, la mayor parte están concentrados en la ciudad de La Paz, El Alto y alrededor de 10 municipios del área rural. Según el informe del Ministerio de Salud, esta región se encuentra en la zona de alto riesgo de contagios.

Desacuerdo

Con relación a la flexibilización de  la cuarentena, Patzi afirmó que se basó en cuatro indicadores: la presencia del coronavirus en los 87 municipios, en solo 12 de ellos existen contagios; el número de contagios respecto a la población total; el número de registro de casos por día y la tasa de letalidad.

Por otra parte, cuestionó que las autoridades ediles de La Paz y El Alto quisieron emitir una decisión a nombre de todos los municipios del departamento. En su criterio, no tienen esa atribución, ya que cada uno de ellos son autónomos en las medidas que asuman.

Al respecto, Revilla criticó esa postura y afirmó que esa determinación confundirá a la población; espera que pueda asistir a la próxima reunión del COED para coordinar de mejor manera las futuras acciones.

Desacato

Por otra parte, los choferes y gremiales  de la urbe alteña anunciaron que desde el lunes retornarán a sus actividades laborales, y advirtieron que no acatarán por más tiempo las medidas de restricción.

El dirigente de la Federación Andina de Choferes de El Alto, Víctor Tarqui, recalcó que ese sector retornará al trabajo a partir del lunes porque los afiliados ya no cuentan con recursos económicos para sustentar a sus familias.

Esta decisión también fue asumida por la Asociación de Comerciantes Minoristas en Artículos Varios Juana Azurduy de Padilla; su secretario general, Antonio Siñani, dijo que la mayor parte de la población de El Alto vive del comercio y ya no puede perjudicarse más.

Ambos sectores respaldan la decisión que asumió la autoridad departamental en una reunión paralela a la del COED.

Chapetón convocó a los gremiales y choferes a una reunión para llegar a un acuerdo. Sin embargo, responsabilizó a Patzi si en esa urbe se incrementan los casos positivos de COVID-19.