Inés Quispe junto a su familia en su domicilio. La dirigente recibe congratulaciones hoy. (Foto: Facebook)

La Paz / Bolivia Deportes

La presidente de The Strongest, Inés Quispe de Salinas, cumple hoy 56 años, confiada en que este difícil momento que vive el mundo por el coronavirus pasará y el fútbol, una de sus pasiones, volverá a las canchas.

Desde muy temprano recibió muestras de cariño y aprecio de su esposo César Salinas (presidente de la Federación Boliviana de Fútbol), sus hijos, hermanos, familiares, dirigentes, socios, amigos, aunque dijo hasta el mediodía no había recibido una llamada o felicitación virtual, como lo han hecho otros familiares que no pudieron llegar a su casa por la cuarentena, de parte de algún jugador o técnico, pero dijo que llegará de alguno más adelante.

Lo especial del día fue la sorpresa que le dieron sus hermanos y cuñados al presentarse con una torta en su casa, “eran las nueve de la mañana, pensaba quedarme un tiempo más en cama por ser un día especial para mí, pero tuve que salir a recibirlos por el cariño que tienen conmigo. Ha sido una grata y linda sorpresa”, dijo.

Contó que es un día festivo atípico, por el coronavirus y sin fútbol en domingo. Ya se había acostumbrado a salir de casa. “Es un cumpleaños diferente, pero no queda otra que acatar las disposiciones para cuidar la salud. Lo importante para mí es que la familia se acordó. Hoy la estoy pasando bien, los otros días no son iguales, porque siempre estamos preocupados por la situación que vivimos”, señaló.

Su pasión, el fútbol

Este día no queda al margen el fútbol. Confía en que pronto volverá la normalidad y dio el siguiente mensaje a la hinchada stronguista: “Hay que tener perseverancia, esperar hasta cuándo vamos a estar en cuarentena cuidando su salud, sus vidas, después ya tendremos tiempo para disfrutar de lo que nos gusta; el fútbol. Vamos a seguir apoyando al club The Strongest”, subrayó.

De su continuidad, dijo que ganas hay, pese a que su salud está un tanto quebrantada por las preocupaciones y presiones, pero tiene fe en que los jugadores van a aminorar las cargas de tensión con un entendimiento en la parte económica.

“Si me quedo o me voy depende mucho de los jugadores, mañana vamos a tener una reunión (vía Zoom) para definir el tema salarial. Hay algunos jugadores que entienden la situación por la que está pasando el club, que no es por negligencia mía, de la Federación o algo premeditado, sino es por algo que uno no prevé, y está dispuestos a arreglar, eso reconforta, pero queremos hacerlo con el equipo y tengo fe en que vamos a encontrar soluciones”, puntualizó.