BISTURÍ
Franklin E. Alcaraz Del C (*)

En plena pandemia, tan aterradora y traicionera, vemos niños jugando en las calles, jardines, parques o lugares de expansión, como si la pandemia no existiera. Algunos padres permiten que sus hijos salgan a la calle o se expongan al contacto con otras personas que por su trabajo o actividad diaria, están expuestos al virus, casi todos sin barbijo.

He conversado con algunos padres sobre el tema y algunas respuestas me pusieron los pelos de punta. Creen que los niños son inmunes al virus, o que no se enfermarán y serán “portadores sanos” y que siendo “portadores sanos” no transmiten la enfermedad. De esta manera, nuestra niñez, nuestro futuro, está también expuesta al traicionero virus y una buena parte de ellos, se convierten involuntariamente en transmisores de la enfermedad.

Hay, evidentemente padres donde ambos trabajan y no pueden evitar salir de su casa, pero para ello, debían implementar, en sus propios hogares, medidas de desinfección adecuadas y tomar todas las precauciones posibles. Si van a contratar, obligados por las circunstancias, por ejemplo, empleadas o niñeras, es aconsejable que se queden cama adentro y eviten salir del domicilio. Una empleada o niñera “cama afuera”, es un factor de riesgo muy importante.

Al igual que los padres que trabajan. Si los niños tienen forma de quedarse en casa, sin salir, este debe adoptarse, por ejemplo, dejar a los mismos con los abuelos para dediquen el tiempo a entretenerse mutuamente. Esta última es la mejor medida que se puede tomar.

El estado, con buen criterio, como otros estados, han suspendido las clases en escuelas, colegios y universidades; pero esta suspensión es inútil si se continúa exponiendo a los niños al contagio del virus. 

Pero ¿qué dice la normativa y las instituciones específicas señaladas por ley para proteger a los niños en esta circunstancia? La Ley Código 548 de la niña, niño y adolescente, en su artículo 19  , en el acápite correspondiente, dice: “El Estado a través de los servicios públicos y privados de salud, asegurará a niñas. Niños y adolescentes el acceso a la atención permanente sin discriminación, con acciones de PROMOCIÓN, PREVENCIÓN, curación, tratamiento, habilitación, rehabilitación y recuperación en los diferentes niveles de atención”. Y dice también en al artículo 20 (responsabilidad): “La madre y el padre, guardadora o guardador, tutora o tutor, son los garantes inmediatos del derecho a la salud de sus hijas e hijos. En consecuencia están obligados a cumplir LAS INSTRUCCIONES y controles médicos que se prescriban. Eso dice la Ley. ¿Y qué dicen las Defensorías de la niñez y adolescencia? Debían estar activísimas previniendo la enfermedad y priorizar, por sobre cualquier otra, la prevención protegiendo a los niños, niñas y adolescentes del COVID-19, pero hasta ahora…Mutis por el foro (casi digo forro). Ninguna se pronunció sobre el COVID-19 ¿o no les importa?   

(*) Es médico, investigador, ensayista y escritor.