SIN LETRA CHICA
Carlos Federico Valverde Bravo

Otra vez el Sindicato, la Federación, otra vez el Poder muy localizado se expresa de la peor (mejor) manera: demostrándole al Estado que ahí, en ese lugar no vale la policía del Estado, no valen las leyes del Estado, salvo que pidan permiso y “concerten” las bases de “hasta dónde” van a hacer…

Hace más de 20 años Evo Morales y la dirigencia cocalera prepararon un plan para mantener y sostener el poder en la zona del Trópico cochabambino; lo idearon pensando en el Poder electoral, ese que ejercieron a placer 14 años a nivel nacional y antes, en la zona, en municipios y, al mismo tiempo trabajaron, desde el poder, otro plan, por si dejaban el Gobierno. Ese segundo plan es el que está desarrollándose en este momento: no tienen el Gobierno Nacional, pero tienen el territorio, tienen el Poder local, por el convencimiento de las bases cocaleras y por el miedo de los demás pobladores, agricultores y campesinos no cocaleros, que también viven en la zona, cuya opinión acerca de lo que los cocaleros (Federaciones y Sindicatos) hagan, hoy no es relevante.

Este segundo plan es mucho más radical que el de mantener el poder que perdieron por sus deméritos y el fraude; es de supervivencia, siguen teniendo coca, territorio y cocaína; consecuentemente, el Poder es local es mucho más radical que cuando estaban el Gobierno. Hace meses, desde que se fue Morales, que el Estado no logra control sobre la zona, y eso no se da, no porque el Gobierno haya decidido retirarse momentáneamente “por prudencia” a fin de evitar mayores conflictos. No, eso no es así: la realidad es que el Estado no está presente con su fuerza coercitiva, con su fuerza legal porque los cocaleros los expulsaron del lugar hace como 5 meses.

Otra vez, lo mismo, pero peor, el Gobierno trasladó policías al lugar, concretamente a Shinaota para controlar el cumplimiento de la cuarentena un día antes de su expulsión. Pues, ese traslado molestó a los Cocaleros que advirtieron públicamente que los iban a echar; el Poder cocalero advirtió que no se iba a permitir que la policía actúe en la zona sin conversar con ellos, es decir, en Chapare se exigió se les diga lo que se iba a hacer y pidan permiso para vigilar el cumplimiento de la norma nacional, es decir, para actuar en concordancia con lo que hace desde hace más de 20 días en el resto del país,.

Palabra y advertencia cumplida: los policías fueron agredidos de palabra y hecho y expulsados vergonzosamente del lugar, el argumento del Poder Cocalero, de esa especie de territorio libre en el centro del país, fue que la policía no había coordinado con los Cocaleros y con los militares(???) “Estábamos organizados con las FFAA, aseguró Loza; la expulsión fue por falta de coordinación” (queda claro?)

A propósito de esto último, sobre los militares: su presencia en el lugar resulta muy sugestiva: queda claro, por lo dicho por los cocaleros, que ellos coordinan sus acciones con la dirigencia sindical; podemos colegir que seguramente dan “parte” al mando o a los Ministerios respectivos, situación “sui géneris” (única en su género) y que se convierte en exclusiva en el país: parece que en Chapare el cumplimiento de alguna parte de la ley nacional se negocia con las Federaciones y así, todos mantienen una especie de calma que menoscaba el control del Estado de ese territorio, me pregunto si eso intenta ser replicado en el resto del país, el estado lo permitirá? Porque acá no se trata de “autonomía”, se trata de un Poder fáctico que se ejerce con violencia y se hace alarde de ella, si no fuera así, habría que girar la mirada a lo que hace, desde el parlamento la bancada del MAS apoyando a los cocaleros y exigiendo, de alguna manera, que el Ministerio de Gobierno se siente con el Poder cocalero a negociar los términos de su presencia en el lugar, previo anuncio de interpelación.

En Cochabamba, el Comandante de la Policía denunció que la tropa destacada al lugar fue violentamente expulsada del lugar, de palabra y hechos; los cocaleros negaron el extremo que vimos por cientos de grabaciones y reiteraron, por boca de Leonardo Loza que: “los policías pueden retornar, pero previa coordinación”, bueno!!! Ahora los policías deberán negociar con barrios, o con Distritos su presencia? Eso irá a ser en todo el país? O sólo en la Republiqueta y territorio libre de Chapare?

Es llamativa la declaración de Loza, segundo al mando en las “seis Federaciones”, que viene a ser una especie de Mando confederado de los 6 territorios: «Si quieren ellos que vengan, pero que tengan la capacidad de coordinar y de decir: “Queremos trabajar de esta manera”… listo, la mesa está servida para que el poder cocalero negocie con el estado boliviano su manera de trabajo en su territorio, olvidó de decir, pero se sobre entiende, que los términos finales los va a poner el cocalero.

El poder cocalero en el Trópico es tan ostensible que, en cualquier parte del país, quien trasgreda la norma de la cuarentena va a ser arrestado, menos Andrónico Rodríguez que fue visto “discutiendo” con un alto jefe policial (usted sabe, le decía el Oficial) y lo dejaron irse sin problemas (parece que es imprudente detener a Rodríguez por 8 horas)

Evo Morales y los que armaron la estructura deben estar de “plácemes”, el Poder armado hace más de 20 años está intacto, ya no tienen Gobierno nacional pero lo tienen territorial, ellos mandan en lo que les interesa mandar, es un hecho.

Que van a ceder a la presencia policial por el funcionamiento de los Bancos para el cobro de los bonos y por la “desafortunada caída de tensión eléctrica” que afecta la venta de combustible en la zona, no hay duda; la plata le va a hacer bien a los demás vivientes de la zona e incluso a las cocaleras y cocaleros, por eso no lo van a ver como una derrota, al final de cuentas, ellos saben que, mientras las cosas estén así, ellos podrán volver a hacer lo mismo las veces que quieran.

El gobierno parece haber asumido, con inteligencia que este no es el momento de confrontar, es decir, de intentar recuperar para el país el territorio en manos de “las seis Federaciones” (donde están los militares que si coordinan con los cocaleros, por lo que se ve y se sabe) … es claro que esa será tarea de largo alcance y en algunos meses hay elecciones y eso es asunto “del que venga”