V.H.CH.O. – Edición impresa

El exdirigente cívico de Achacachi Elsner Larrazábal retornó al país después de vivir dos años en Perú, denunció ser víctima de persecución política del anterior Gobierno y ahora quiere reunirse con la presidenta Jeanine Áñez.

“Estoy feliz de retornar a mi país, de encontrarme con los míos y estamos aquí para contribuir a la pacificación del país (…). Lo principal es buscar justicia, aún existen hermanos perseguidos y queremos que todos esos procesos lleguen a foja cero”, dijo en la plaza Murillo.

Arribó hasta la puerta del Palacio de Gobierno junto a un grupo de dirigentes cívicos del país y algunos de ellos lo acompañaron a ingresar al edificio gubernamental para solicitar una audiencia con la Jefa de Estado, para posteriormente sostener un encuentro con la dirigencia nacional y luego regresar a la ciudad intermedia de la provincia Omasuyos.

Larrazábal buscó refugio en Perú luego de que la administración de Morales lo acusó de tortura, secuestro y vejámenes en 2018 contra un dirigente de los Ponchos Rojos de Omasuyos.

Por su parte, Juan Flores, dirigente del Comité Cívico de Cochabamba, manifestó su complacencia por el retorno de Larrazábal y aseveró que lo acompañarán en la búsqueda de unidad y justicia para la población boliviana.

El dirigente cívico se suma al escritor Juan Claudio Lechín, quien también volvió al país la semana pasada. Los exgobernadores de Cochabamba y Tarija, Manfred Reyes y Mario Cossío, respectivamente, también anunciaron su retorno.