Entrev-Cineteca de los derechos humanos

 

En la ciudad de Sucre, Bolivia, hace una década se realiza el Festival de Cine Internacional de los Derechos Humanos, evento que integra la participación internacional y nacional en la producción y concurso de corto, medio y largometrajes, además de talleres y proyecciones de películas. 

El festival se denomina Puka Ñawi, (Ojo Rojo). Humberto Mancilla, su principal responsable, manifestó que será dedicado específicamente a la producción fílmica por los derechos humanos.

¿Cuándo inicia el festival y cuántas producciones se han recibido?

La edición 2017 inicia el 13 ó 14 de agosto y concluirá el 20 de igual mes. La convocatoria para recibir las producciones concluyó el 30 de abril. Hasta entonces se recibieron más de 300 películas, las que están en proceso de selección. Ya tenemos una lista preliminar  que daremos a conocer el 12 de julio. Hasta esa fecha se sabrá con certeza cuáles entran al festival, nos gustaría que sean todas, pero no tenemos esa capacidad como para proyectarlas todas.

Lo importante es que  Bolivia y sobre todo Sucre tengan la oportunidad de ver el cine de calidad. Con suerte hemos recibido películas de Europa, de América y otras que recibieron premios, y también contamos con abundante participación nacional.

¿Cómo se realiza esa selección? ¿Bajo qué parámetros eligen las producciones que estarán en el festival? 

Lo que hacemos es buscar las películas que defienden a la humanidad, y mediante un diálogo intercultural, mediante las producciones, inspiremos a la construcción del Estado Plurinacional. El cine se convierte en un dialogador, por eso invitamos a los que integran el jurado, a los cineastas, para que den talleres de manera paralela. Lo fundamental en todos los rincones del mundo es la defensa de los derechos humanos, las personas no pueden ser juzgadas ni condenadas sin que previamente se demuestre su culpabilidad en caso de que la tengan.

Tenemos mucha gente presa y cuántos no serán inocentes. 

Cada año el festival toca una temática por los derechos, ¿cuál es la de este año?

Para este año  es ‘El cine no es inocente’. Creemos que a partir de esa reflexión, la producción fílmica debe estar guiada por una mirada más democrática, más diversa. Este año el país invitado será Colombia, también llegará un cineasta colombiano, pero también tenemos otro de Europa, quien está concluyendo un documental sobre procesos de paz. Queremos que desde su experiencia explique ese proceso y seguir la construcción de un país que inicia una convivencia pacífica. 

Anunciaste que en paralelo al evento se organizan talleres, ¿éstos tienen algún costo?

Una vez que inauguremos el festival iniciaremos el tercer curso de la escuela de cine documental, haremos una tercera experiencia que tiene que ver sobre todo con formar a personas de 17 a 24 años y a todos los que quieran participar. Invitamos a jóvenes de Tarija, Potosí, las charlas son magistrales y sin costo alguno. Ojalá puedan formarse, luego viene la parte más metodológica. Queremos mayor participación de los estudiantes de la carrera de Comunicación Social y otras relacionadas con el cine.

Además de organizar el Puka Ñawi, ¿cómo te va con el proyecto de construcción de una cinemateca que anunciaste el pasado año? ¿Cuándo empezó su inclinación por la escritura?

Los resultados sobre la construcción de la cinemateca son alentadores y haremos conocer pronto el proyecto aprobado el 10 de marzo, el cual fue presentado en México y nos permitió asistir a una primera escuela de cine latinoamericano. Toda esta experiencia nos sirvió para consolidar lo que hacemos con la creación del archivo de cine por los derechos humanos. Estamos en el diseño final. Si recuerdas, el terreno fue donado por la  Fundación Aclo y la Alcaldía aprobó su construcción, lo que queremos es iniciar las obras en agosto y espero que lo logremos. Todo este tiempo hemos buscado financiamiento y cooperación económica para la construcción. Queremos que Sucre, además de ser la capital, la ciudad del chocolate, sea la sede del Archivo de Cine por los Derechos Humanos, es un sueño que queremos consolidar. 

Comentaste que hace una semana llegaste de Lima, Perú, ¿estuviste en otro festival?

Fuimos a proyectar una muestra sobre el plan Cóndor en una comunidad de Lima llamada Lum, que está dedicada a la memoria. La proyección fue coordinada por la Embajada de Bolivia en Lima. Hubo una interesante e importante participación del público peruano por la proyección de una muestra de esa naturaleza. Ésa es nuestra tarea, mostrar películas que no solo reflejan la historia sino que tienen el propósito de que todas las generaciones tomen consciencia.

¿Qué otros beneficios traen las proyecciones además de exhibirse en salas de la Alianza Francesa y otras en Sucre?
Como sabes no existen premios en montos de dinero o cosas así. El festival es una plataforma, si la producción de un grupo de cineastas jóvenes es buena, entonces tiene la posibilidad de recorrer festivales y salas internacionales. Es una ventana al mundo que da la posibilidad de que surjan nuevas y mejores oportunidades para el talento emergente.

(JRH)