Redacción central/Edición Impresa
El expresidente Evo Morales busca, desde su condición de asilado en México, desestabilizar el gobierno de la presidenta Jeanine Áñez, pese a que las normas lo prohíben, afirmó anoche la canciller Karen Longaric. 

“Evo Morales ha hecho del territorio mexicano un centro político operativo para desestabilizar a este Gobierno y está respaldado por grupos de extrema izquierda. Está tolerado y alentado, diríamos, por el señor López Obrador”, señaló en entrevista con el programa No mentirás. 

El exmandatario se exilió en México el 12 de noviembre, luego de renunciar a su cargo tras elecciones que, de acuerdo con la auditoría realizada por la Organización de los Estados Americanos (OEA), tuvieron “manipulaciones dolosas”. 

A partir de entonces se vio una constante actividad mediante sus redes sociales, especialmente Twitter, donde lanzó una serie de aseveraciones en contra del actual Gobierno. 

“Él tiene la condición o estatus de asilado político y de acuerdo con normas de derecho internacional y resoluciones aprobadas por Naciones Unidas, está prohibido de emitir opiniones de carácter político o actos políticos que pudieran desestabilizar al país del cual salió”, indicó Longaric.