Francisco Pastor, jugador del plantel potosino. (Foto: El Potosí)

Potosí / APG

Sin cuerpo técnico tras el alejamiento del entrenador Marcos Ferrufino, los jugadores de Real Potosí ingresaron a la cuarentena sin recibir las instrucciones de un preparador físico que les oriente sobre la actividad que deben realizar durante este receso.

Ferrufino dejó la dirección técnica por determinación de la dirigencia después de la derrota que sufrió frente a Nacional Potosí por 0-4 el domingo 15 de marzo, en el estadio Víctor Agustín Ugarte. Los dirigentes licenciaron al plantel, en primera instancia, hasta el 31 de marzo, pero el Gobierno amplió la cuarentena hasta el 15 de abril y se amplió la pausa en las labores.

En este tiempo por los problemas ocasionados a causa de la pandemia, el club no contrató al reemplazante de Ferrufino y los jugadores se desconcentraron bajo la incertidumbre de cuál será su futuro.

Los extranjeros se quedaron en la Villa Imperial, es el caso de Maximiliano Gómez, Francisco Pastor, Federico Domínguez y Nicolás Aguirre; otros jugadores pudieron salir de Potosí para pasar estos días con sus familiares en Santa Cruz.

Cada uno está realizando los ejercicios que puede en sus domicilios, sin supervisión de un cuerpo técnico, tampoco hay un control sobre la alimentación que un deportista necesita y a esto se suma la duda sobre si recibirán sus sueldos. El retorno a la actividad futbolística será difícil para la Máquina Lila bajo este panorama.

El caso de los lilas es el único en el país dentro de estas circunstancias, ya que los otros planteles cuentan con cuerpos técnicos constituidos y sus futbolistas están llevando adelante una labor guiada por los profesionales.