Los niños tienen gran capacidad de resiliencia (Foto: niñosdeahora)

Erika Ibarguen A. / Bolivia Digital

Los niños y las niñas tienen una capacidad de resiliencia (adaptarse positivamente a las situaciones adversas) increíble, asegura la psicóloga clínica sistémica Marynés Salazar Gutiérrez al referirse a la cuarentena que viven los más pequeños a causa del coronavirus.

“Si además no viven malos tratos, abusos o crueldad dentro de su hogar encontrarán formas de aprender jugando y este encierro puede resultar verdaderamente productivo”, señaló la también doctora en Ciencias de la Educación.

Sin embargo, si se encuentran en un ambiente donde hay tensión y desorganización, y además se les avasalla con tareas y se les maltrata verbalmente, a futuro se tendrían pequeños que sufran serios traumas.

“Solo recordarán momentos en los que querrán escapar de casa, posibilidad que puede repercutir en su forma de relacionarse con otras personas e incluso al momento de hacer pareja y formar una familia”, destacó la experta.

Agregó que este encierro se traduce en un momento importante para dejar huellas positivas en la vida de los pequeños, por lo que los padres o adultos responsables de ellos deben hacer todo lo posible para que recuerden esta experiencia como el tiempo que mayores aprendizajes tuvieron en familia y no dejarles huellas negativas que les genere dificultad de superación.

“Este tiempo de cuarentena podría ser muy positivo para la salud física, pero también mental de los niños y niñas; si es que los padres organizan su alimentación, educación, salud y si esto va acompañado con juegos, risas y diálogos, será productivo”, aseguró.

Por ejemplo, indicó que es interesante y muy bueno para ellos hacerles partícipes en la preparación de las comidas, que además les genera sentimientos y más aún al momento de consumirlos.

“Es muy gratificante sentirse útiles, el preparar una comida con los padres y además comerla les llena de estímulos positivos y les regula sus hábitos si estas actividades van acompañadas de horarios”, explica Salazar.

Asimismo, comentó que si los niños no son testigos de tensión en la casa, descubrirán algunas características que antes no habían visto en sus padres, como el hecho de que puedan reír y jugar con ellos, pero también ver esta misma acción en ellos.