El país está de malas con los respiradores artificiales. No solamente sigue la saga del sobreprecio pagado por los primeros 170 que fueron comprados, sino que ahora se revela que ni esos ni otros respiradores pueden ser usados porque los hospitales del país no cuentan con la infraestructura necesaria.

Lo que lleva a preguntar quién es el responsable del lamentable estado en que se encuentra el sistema nacional de salud. Si los respiradores que se compran, con precios correctos o no, llegaran a los hospitales, no se los podría usar porque no hay las condiciones elementales en esos hospitales, y tampoco hay los profesionales requeridos.

Durante 14 años, el gobierno del cocalero Morales tuvo en su poder 310.000 millones de dólares, provenientes de los ingresos extraordinarios que recibió el país por los altos precios de las materias primas. Sin saber leer ni escribir, ese gobierno se benefició con recursos que otros gobiernos recibieron en 70 años en el pasado.

Pero prefirió el cocalero despilfarrar el dinero en obras innecesarias, en corrupción sobre todo, y en el enriquecimiento de sus seguidores, convertidos desde entonces en los nuevos ricos de Bolivia, con millonarios ahorros depositados en paraísos fiscales de todo el mundo.

Se saben las cifras de ese despilfarro. Entre 2006 y 2018, el gobierno del cocalero destinó 4.000 millones de dólares a la propaganda, pero menos de la mitad de esa cifra a la salud o la educación.

La Ministra de Comunicación ha revelado el detalle de algunos presupuestos de publicidad usados durante el gobierno del cocalero, donde se observa que algunos canales de Tv manejados por masistas acapararon la publicidad. Y lo curioso, lo inverosímil, es que ese gobierno llegó a dar publicidad a medios de comunicación que ni siquiera existían.

De eso, el parlamento masista no dijo una sola palabra. Si alguna vez llamó a algún ministro, porque el tema era muy pero muy descarado, los parlamentarios masistas aprovecharon para dar un espectáculo de cinismo y prepotencia, porque siempre terminaban con un voto de aplauso para el ministro en cuestión.

La justicia masista, del mismo modo, se ocupó de premiar a los corruptos de ese partido. Algo que esos jueces siguen haciendo ahora, aprovechando que no fueron despedidos, como es el caso de Jesús Vera, el responsable del incendio de 63 autobuses PumaKatari en La Paz, pero que ahora goza de arresto domiciliario.

Pero lo dramático es que se sabe ahora que 500 respiradores que llegarán al país no podrán ser usados en los hospitales porque no existe la infraestructura necesaria. Es que el dinero fue usado para la corrupción, exclusivamente, durante el régimen del cocalero.