Los medicamentos deben ser vendidos bajo receta médica.

Ángela Márquez / Bolivia – Edición impresa

El presidente de la Sociedad de Intensivistas de Bolivia, Adrián Ávila, pidió a la población no automedicarse para prevenir o curar el coronavirus porque al consumir fármacos no prescritos por un médico ponen en riesgo su salud e incluso pueden morir. 

“Se está gatillando una mala información con la difusión de algunos medicamentos supuestamente milagrosos desde Santa Cruz y desde el mismo Beni. El pobre pueblo beniano confió en que esta situación es así y empezó a tomar de cinco a siete medicamentos”, expresó Ávila.

Esta recomendación se debe a que se reportaron muchos casos de automedicación en el territorio nacional.

La ministra de Salud, Eydi Roca, también hizo este pedido, pues en los hospitales benianos se presentaron varios casos de personas con coronavirus que se automedicaron y complicaron su estado de salud.

“El 80% de las personas que se enfermaron por COVID-19 apenas mostró síntomas leves de resfrío. No es que todos vamos a tener que tomar estos medicamentos o que vamos a ir al hospital. La disciplina es fundamental tanto dentro como fuera de la casa”, agregó Roca.

En el país se hizo un mal hábito el uso de medicamentos por iniciativa propia y sin diagnóstico ni la supervisión médica, por lo que es muy común comprar analgésicos para el dolor de cabeza, problemas gástricos, la tos, resfríos y algunas alergias.

Tanto el galeno Ávila como la ministra Roca afirman que la población no debe ingerir fármacos por cuenta propia, peor aún si los medicamentos son antibióticos, psicotrópicos o estupefacientes, sustancias que actúan sobre el sistema nervioso central, además de provocar daños fuertes al organismo.

“Le pedimos, por favor, si usted tiene síntomas leves no tome medicamentos sin que se lo indiquen. Estamos viendo que ante el primer síntoma toman azitromicina, indometacina, bacterol, antigripal y otros medicamentos que no se necesitan cuando estamos pasando una etapa leve o sin síntomas”, demandó. 

La autoridad pidió a las farmacias que no vendan la hidroxicloroquina, azitromicina, Ivermectina, entre otros medicamentos.

“Cada uno de estos fármacos tiene efectos fatales en el ser humano, desde la hidroxicloroquina, cloroquina y su combinación con la azitromicina. Prácticamente a escala mundial ya no se usan estos medicamentos porque son cardiotóxicos, provocaron fallas cardíacas y causaron la muerte de personas”, indicó Ávila. 

También explicó que la ivermectina causa fallas hepáticas y renales porque la dosis nunca fue establecida para esta nueva enfermedad. El intensivista indicó que fármacos de la familia de los corticoides también están contraindicados. 

“Ya se vieron casos (en los que el paciente) llega al hospital en un estado crítico. Las personas no mueren por COVID-19, mueren porque llegan con insuficiencia hepática e insuficiencia renal, por lo tanto es un daño que nos estaríamos haciendo si es que no seguimos correctamente los consejos, no nos llenemos de pánico, seamos disciplinados”, añadió la titular de Salud.

El presidente de la Sociedad de Intensivistas de Bolivia indicó que el 80% de las personas que se contagian de COVID-19 no requerirán ningún tipo de tratamiento, el 15% tendrá algún tipo de malestar y el 5% requerirá terapia intensiva.

Mencionó que Bolivia sufre una crisis sanitaria muy grande. Lamentó que el anterior gobierno no le dio la debida importancia al sector salud, en especial al equipamiento de terapia intensiva. 

“Al momento solo tenemos 450 camas en terapia intensiva, a eso se suma la falta de intensivistas, pues al momento solo somos 200 y deberíamos tener 500”, lamentó.