El manejo de casos depende de una buena evaluación médica y los resultados de las pruebas de diagnóstico. Sin pruebas de diagnóstico, no se puede rastrear el alcance del brote. (Foto: Infobae)

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El doctor Harvey V. Fineberg es uno de los expertos en salud pública más reconocidos del país norteamericano, expresidente de la Academia Nacional de Medicina y exrector de la Universidad de Harvard.

¿Aplanar la curva? No, la meta que se plantea Harvey Fineberg es más ambiciosa: “El objetivo es aplastar la curva. China hizo esto en Wuhan. Podemos hacerlo en este país en 10 semanas”.

Harvey V. Fineberg es uno de los expertos en salud pública más reconocidos de los Estados Unidos (Foto: Infobae)

La sentencia del exrector de Harvard fue publicada en el New England Journal of Medicine como parte de una extensa nota editorial en la que se hace eco de las palabras de Donald Trump: “El Presidente dice que estamos en guerra con el coronavirus. Es una guerra que debemos luchar para ganar”, escribió.

¿Cómo lograr ese ideal y cuánto tiempo llevaría? Según Fineberg, si EEUU sigue los siguientes seis pasos podría vencer al COVID-19 a principios de junio:

1. Establecer un comando unificado

Se debe nombrar un comandante que informe directamente al Mandatario. Este comandante tiene todo el poder y la autoridad del Jefe de Estado para movilizar todos los activos civiles y militares necesarios para ganar la guerra contra la epidemia.

2. Poner a disposición millones de tests

No todas las personas necesitan hacerse la prueba, pero todas las personas con síntomas, sí. Esta fue la clave del éxito en Corea del Sur. Cada decisión sobre el manejo de casos depende de una buena evaluación médica y los resultados de las pruebas de diagnóstico. Sin pruebas de diagnóstico, no se puede rastrear el alcance del brote.

3. Suministrar equipos de protección a los trabajadores de la salud y equipar a los hospitales para un aumento repentino de pacientes graves

Un amplio suministro de equipo de protección personal debería ser el estándar para todos los trabajadores de la salud. Los centros de distribución regionales deberían repartir rápidamente respiradores y otros equipos necesarios hasta los hospitales y centros de salud con mayor necesidad.

4. Diferenciar a la población en cinco grupos y tratar en consecuencia

Primero se necesita saber quién está infectado; segundo, quién se supone que está infectado; tercero, quién ha sido expuesto; cuarto, quién no se sabe si ha estado expuesto o infectado; y quinto, quién se ha recuperado de la infección y está adecuadamente inmune.

Se debe actuar sobre la base de síntomas, exámenes, pruebas y exposiciones para identificar a los que pertenecen a cada uno de los primeros cuatro grupos. Hospitalizar a las personas con enfermedad grave o de alto riesgo. Establecer enfermerías utilizando centros de convenciones vacíos, por ejemplo, para atender a personas con enfermedades leves o moderadas y de bajo riesgo.

Una enfermería de aislamiento para todos los pacientes disminuirá la transmisión a los miembros de la familia. Convertir los hoteles ahora vacíos en centros de cuarentena para albergar a los que han estado expuestos y separarlos de la población general durante dos semanas. Este tipo de cuarentena seguirá siendo práctico hasta que la epidemia haya explotado en una ciudad o región en particular.

Hay que ser capaces de identificar el quinto grupo, aquellos que se infectaron previamente, se han recuperado y son inmunes. Requiere el desarrollo, la validación y el despliegue de pruebas basadas en anticuerpos. Esto cambiaría el juego al reanudar partes de la economía de manera más rápida y segura.

La hipótesis de Fineberg es que se trata de una guerra contra el Covid-19 que se gana con base en avances científicos, y las decisiones deben tomarse basados en pruebas. (Foto: Infobae)

5. Inspirar y movilizar al público

En este esfuerzo total, todos tienen un papel que desempeñar y prácticamente todos están dispuestos. Todos pueden ayudar a reducir el riesgo de exposición y apoyar a sus amigos y vecinos en este momento crítico. Si todos usan una máscara quirúrgica fuera del hogar, aquellos que son presintomáticos e infectados tendrán menos probabilidades de transmitir la infección a otros.

6. Aprender en tiempo real mientras se realiza una investigación fundamental

Las decisiones para determinar la respuesta de salud pública deben ser guiadas por la ciencia. Si descubrimos cuántas personas han sido infectadas y ahora son inmunes, podemos determinar que es seguro para ellos regresar a sus trabajos y reanudar sus actividades más normales.

La hipótesis de Fineberg es que se trata de una guerra que se gana con base en avances científicos, y las decisiones deben tomarse basados en pruebas.