Fernando Romero exhibe la carta. (Foto: Captura de video)

Bolivia Digital

El Sindicato de Ramas Médicas de Salud Pública (Sirmes), representado por Fernando Romero, mediante una carta dirigida al Ministerio de Salud, pidió “ayuda urgente” ante la “extrema crisis” que existe en ese sector.

Reclaman medidas de bioseguridad para el personal que trabaja en centros y hospitales de todo el país, mayores medios de diagnóstico del virus y equipamiento para enfrentar la pandemia del coronavirus.

“Necesitamos que inmediatamente nuestro sector sea declarado estratégico con su respectiva reglamentación, y ante cualquier desgracia que ocurra, necesitamos la protección de la Ley General del Trabajo”, afirmó Romero en un video difundido en YouTube.

Dijo que el sector requiere ambulancias especializadas para transportar a pacientes con coronavirus.

Responsabilizó al descuido del Gobierno el fallecimiento de cualquier profesional de salud y advirtió que “iniciarán acciones constitucionales y procesos penales a cada una de las autoridades que corresponda”.

Finalmente, el dirigente del Sirmes convocó “con carácter de extrema urgencia” al ministro Aníbal Cruz a una reunión para mañana, con el fin de buscar soluciones reales y no promesas.

Desde la ciudad de Santa Cruz y pese a la prohibición expresa de protestas en el país, el secretario ejecutivo de la Federación de Trabajadores de Salud, Robert Hurtado, declaró estado de emergencia en su sector y no descartó medidas de presión ante la falta de dotación de indumentaria de bioseguridad.

“No estamos en contra de los pacientes, han visto cómo se visten nuestras compañeras enfermeras, pido atención a las autoridades, de lo contrario nos movilizaremos a escala nacional (…) No es posible que una autoridad manifieste que los primeros en caer sean los trabajadores en salud, si en nuestras manos está evitarlo”, dijo.

El dirigente advirtió que existe un instructivo del Servicio Departamental de Salud para remover a personal que haga manifestaciones o se repliegue.

“Nos entregaron eso en vez de darnos (…) un mandil, gafas, barbijo, gorro, guantes. Ante el primer trabajador que sea sancionado o despedido nos verán en las calles, no nos interesa que nos metan presos, no nos interesa que estemos en la Fiscalía o en el Ministerio Público”, advirtió.