El show de Carlos Mesa en las redes sociales y en los medios es impresionante, pero su presencia ante las autoridades judiciales es prácticamente lamentable ya que no aporta nada, se acoge al silencio para evitar ser involucrado en los hechos luctuosos de 2019.

Para nadie es un secreto que Mesa fue quien pidió que Jeanine Añez sea la asambleísta que asuma de facto la presidencia del Estado Plurinacional de Bolivia y que después se aparte de ella ante la decisión de la exsenadora de postularse a la presidencia del Estado.

En la declaración de Añez ante las autoridades judiciales ésta manifestó que recibió una llamada de Ricardo Paz, asesor personal de Carlos Mesa, para preguntarle si estaba en condiciones de asumir la presidencia del Estado. Paz indicó que la llamada la hacía a nombre de Mesa, lo que involucra al asesor y al propio líder de Comunidad Ciudadana en la toma de decisiones para asumir las riendas del poder que tampoco pudo hacerlo, ya que Arturo Murillo y el grupo de políticos benianos se le anticiparon.

Paz no solo llamó a Añez, sino que se reunió con Jorge Quiroga, con el que le preguntaron a Mesa si estaba de acuerdo en que sea Adriana Salvatierra la presidenta de Bolivia, pero el señor Mesa fue claro, dijo que ningún masista podía asumir la presidencia, con lo  que dio pie a la autoproclamación de la exsenadora.

Estos elementos demuestran que Carlos Mesa fue el principal actor político en el golpe de Estado, pues a él se le consultaba qué se debía hacer en ese momento y si estaba de acuerdo en que se tome el poder por la fuerza y no por el voto.

Es por esas declaraciones que hizo Añez en sus primeras comparecencias ante la justicia que Mesa no quiere declarar en los estrados judiciales, se acoge al silencio, pero como expresentador de noticias sabe dónde está el show y dónde puede decir una serie de frases que le hacen ver como un gran defensor de Añez.

Mesa continúa con el discurso del fraude monumental, sabiendo que su único camino para tomar el poder detrás de la silla era mediante un golpe de Estado, pero no esperaba que Arturo Murillo y Jeanine Añez después de los hechos de 2019 lo aparten del poder y se encaramen en el manejo del Estado.

Hoy Mesa nuevamente usa las pantallas y las redes para apoyar a Añez, pero ¿realmente la está apoyando? O está viendo cómo seguir lavándose las manos para evitar un juicio que tarde o temprano debe darse y así pagar en la justicia por los delitos cometidos y por ser parte de las masacres que dejaron al país con más de 30 fallecidos en varias ciudades del país.