Un trabajador en salud, con el traje de bioseguridad, aborda una ambulancia. (Foto: Opinión)

Gabriela Ramos / Bolivia – Edición impresa

La psicóloga Verónica Alfaro y el politólogo Franklin Pareja coincidieron en afirmar que los actos de intolerancia hacia pacientes con coronavirus (COVID-19), protagonizados por algunos grupos, estuvieron motivados en el miedo generado por la pandemia, aunque también habría existido falta de información.

El 10 de marzo de 2020, el Gobierno reportó que se confirmaron los dos primeros casos de coronavirus en el país: uno en Santa Cruz y otro en Oruro.

En Santa Cruz, la paciente oriunda del municipio de San Carlos fue puesta en aislamiento en el centro de salud del lugar, pero por exigencia de la población fue trasladada a Santa Cruz de la Sierra, donde tuvo que peregrinar por siete centros de salud, en los que de manera reiterada le cerraron las puertas.

De acuerdo con un reporte de El Deber de esos días, la mujer tuvo que deambular dos días y medio para hallar un centro de salud que le pueda brindar la atención médica necesaria

Este episodio fue motivado por el miedo y la falta de información, afirmó la psicóloga Verónica Alfaro, quien añadió que: “cuando la persona está en duda, siempre se va a producir miedo, y ese estado se traduce en pánico; entonces, la persona incurre en comportamientos irracionales porque no sabe hasta dónde puede ser real, no cuenta con información real, veraz”.

En el caso cruceño, se instalaron piquetes de bloqueo, protagonizados por vecinos y en algunos casos por personal de salud. Esa actitud no solo fue un hecho aislado, sino que se replicó en La Paz. El 14 de marzo, habitantes de la zona La Portada obstruyeron el ingreso al hospital municipal, que se designó como nosocomio centinela para enfermos con COVID-19 leves a moderados.

Pareja también apuntó al miedo como el principal catalizador de estos episodios de psicosis colectiva, pues en su criterio la gente es consciente de las debilidades del sistema de salud pública y teme que colapse ante la cantidad de casos que se puedan presentar.

Falta de educación

Los escenarios de intolerancia no solo se dieron en las puertas de hospitales, sino también en las redes sociales, donde no faltó la persona que planteó “ir a quemar la casa” de la paciente con coronavirus en Oruro. 

Esta situación también se produjo con la mujer que contrajo el virus en Santa Cruz, cuya familia fue puesta en cuarentena y proscrita por la población, que le negó incluso la venta de alimentos, según versiones recogidas por medios locales.

¿Por qué se dieron estos episodios en Bolivia? El politólogo Franklin Pareja lo atribuye a una serie de factores, como la desinformación, el pánico ante una situación nunca antes vivida, pero también la falta de educación de algunos sectores de la población.

“Nunca hemos conocido un contexto como el que estamos viviendo ahora y se suscitan acciones que no son las más adecuadas porque al final obstaculizan la situación. Lamentablemente esto va de la mano de la educación y el nivel de formación de la sociedad”, afirmó Pareja.

El analista lamentó que algunos sectores de la población no tengan la formación para entender con celeridad la verdadera magnitud del problema, pues incluso hay una parte de la ciudadanía que piensa que esta pandemia “no es grave, que piensa que esto no nos va a afectar”

Pese a ello, el analista ponderó que la población haya asimilado la situación en toda su dimensión y ahora esté cumpliendo las medidas dictadas por el Gobierno.