Redacción Bolivia/Edición Impresa

En el acto de reconocimiento al nuevo comandante en jefe de las Fuerzas Armadas y comandantes del Ejército, Fuerza Aérea y Armada, se asumió el compromiso de devolverle la institucionalidad a la entidad castrense.

“Somos una nueva generación que tiene al frente una gran responsabilidad, devolver la institucionalidad a nuestras Fuerzas Armadas”, afirmó el general Carlos Orellana, comandante en jefe de la institución castrense.

Para cumplir esta misión, la autoridad llamó a la unidad de sentimiento, pensamiento, acción y de mando de parte de todos los efectivos militares.

Asimismo, destacó a los uniformados por la ejecución de diversas operaciones en distintas zonas de conflicto, lo que permitió cumplir con la misión de brindar certidumbre, paz y tranquilidad a la población que durante varios días estuvo preocupada por los desmanes que se produjeron en las movilizaciones, protestas y sobre todo por los hechos vandálicos e intentos terroristas.

Luego de que la Policía fue rebasada, se dispuso la salida de los uniformados para que ejecuten operaciones conjuntas como el resguardo de las empresas estratégicas, la protección de la ciudadanía y el apoyo a la salida de un convoy de camiones cisterna con carburantes desde la planta de Senkata, en El Alto.
“En la actualidad se nos presentan retos muy importantes que sortear para que la institución desarrolle sus capacidades al máximo”, afirmó.