(Fotos: MCDyD)

Williams Ramírez / Ahora El Pueblo Digital /

La ministra de Culturas, Descolonización y Despatriarcalización, Sabina Orellana Cruz, presentó en la Conferencia Mundial de la UNESCO, sobre Políticas Culturales y Desarrollo Sostenible – MONDIACULT 2022, desarrollado en México,  la propuesta “Tejiendo la cultura de la vida”.

En la sesión dedicada a “Políticas culturales renovadas y fortalecidas”, la ministra explicó que el Estado Plurinacional de Bolivia, gracia a la lucha del pueblo, reconoce y constitucionaliza la existencia de la pluralidad, de formas de organización de los pueblos, construyendo la interculturalidad y el respeto a la complementariedad de saberes, hacia el Vivir Bien.

 “Planteamos el Vivir Bien, como una forma de vida, de respeto y complementariedad entre los pueblos y de estos con la Madre Tierra, creemos que es la única forma de paliar el desastre al que nos lleva el actual modelo de desarrollo” sostuvo la autoridad, según un anota de prensa.

La ministra planteó que las políticas deben ser inclusivas, tomando en cuenta la historia, memoria y lucha de los pueblos, apostando a la construcción de una cultura de la vida, reconociendo el pasado para perfilar, sobre esa experiencia, un futuro que permita convivir entre todas las culturas, sin jerarquización.

Pidió desarrollar acciones conjuntas desde las instancias supranacionales, por la necesidad de reconocer la memoria histórica incorporando una política cultural que permita establecer la investigación, orientadas a la indagación sistemática y rigurosa de las culturas, las artes y los problemas del desarrollo, desde alternativas democráticas, participativas, económicas y socialmente inclusivas, enmarcadas en el respeto a la Madre Tierra por la búsqueda del Vivir Bien.

En ese marco convocó a todos los países a trabajar en la mitigación del cambio climático, el desarrollo de mecanismos que aporten a la protección y conservación del patrimonio cultural que la modernidad capitalista está poniendo en riesgo.

“Hace 40 años en este mismo escenario se consideró la importancia de proteger, revalorizar las tradiciones, expresiones culturales que muestran la historia y formas de vida de los pueblos, sin embargo, la excesiva comercialización de los mismos, generando apropiación indebida de los mismos, está generando tensiones entre países hermanos”, señaló la ministra.

Pidió la revisión exhaustiva de las convenciones y los lineamientos al respecto, para que todos puedan difundir la riqueza de las culturas, sin desconocer y respetando el origen de los mismos.

Sobre el fomento a las industrias culturales, explicó que en las últimas décadas, las industrias culturales, se convierten en un sector estratégico para el desarrollo productivo y económico que promueve empleo, a partir de la capacidad de imaginar, crear e innovar, además de la circulación de la información de los conocimientos, recuperando el ajayu (alma o espíritu) los valores, saberes, el desarrollo de las artes que deben ser promovidas con un profundo sentido descolonizador y despatriarcalizador.

En la construcción de la cultura de la vida propuso que la Magna Conferencia trabaje desde una visión de la multilateralidad y desde la diplomacia de los pueblos, en la construcción de la cultura de la vida, con dignidad, complementariedad, solidaridad, armonía entre los pueblos, incorporando los enfoques de descolonización y despatriarcalización, como elementos sustantivos de las políticas culturales que superen las relaciones de dominación cultural que han generado violencia, inequidad entre las personas y destrucción de la Madre Tierra.