El problema de la sequía en nuestro país no es nuevo, de manera recurrente, después de algunos años, se vuelve a presentar afectando a varias regiones del país y ocasionando severos problemas principalmente para las actividades agrícolas, pero también para otras actividades humanas.

Este año, después de algún tiempo, nuevamente el fenómeno de la falta de lluvias ha vuelto a afectar a varios departamentos de nuestro país y para enfrentarlo se necesita no solo la acción del Estado a través del Gobierno, sino y fundamentalmente de la propia población que debe tomar conciencia de la importancia del cuidado del agua.

Este problema ya se empezó a vislumbrar entre los meses de mayo y junio, y desde entonces ya son cerca a setenta municipios que se han declarado en zonas de desastre y, aparentemente, en algunos de ellos el problema podría extenderse incluso hasta el mes de marzo del próximo año, evidentemente se trata de un caso inusual, pero que, por lo mismo, debe merecer la mayor atención de todos.

Siempre de acuerdo con las informaciones oficiales, siete departamentos se encuentran atravesando este problema con mayor o menor intensidad. Chuquisaca encabeza la lista con 21 municipios afectados, Cochabamba con 13, Santa Cruz con nueve, La Paz y Potosí con ocho cada uno, Oruro y Tarija con tres, solo Beni y Pando no registran problemas de falta de agua en ninguno de sus municipios.

Dada la delicada situación, hay que identificar cuando menos dos aspectos fundamentales que deben merecer la atención especial de la ciudadanía; por un lado están los incendios que se están registrando en varios departamentos del país, especialmente originados en los chaqueos que tradicionalmente se hacen para habilitar zonas de cultivo, pero que al realizarlos sin control ocasionan serios daños a los recursos forestales, pero también con la contaminación agudizan la situación de la sequía debido a que la humareda impide la caída de lluvias, según aseguran los técnicos.

Asimismo, se debe hacer un llamado a la conciencia de la ciudadanía, particularmente en las ciudades, en cuanto al uso racional del agua para evitar llegar al desabastecimiento y al racionamiento. Habrá que evitar el gasto superfluo del líquido elemento.

El Gobierno está disponiendo de todas las acciones para enfrentar satisfactoriamente esta situación de crisis, tanto en apagar los incendios que se reproducen diariamente en varias zonas del país y llevar agua a los lugares más críticos, tanto para el consumo humano como para paliar la situación de los animales.

Evidentemente, la situación es compleja, y como tal requiere de una acción conjunta de toda la población para poderla encarar satisfactoriamente. Es muy difícil luchar contra los fenómenos naturales, pero también debemos unidos encarar con conciencia y solidaridad estos periodos críticos.