DEP 10 - FOTO 1 - ROBERTO

La Paz / Reynaldo Gutiérrez

Para Roberto Mosquera, Bolivia tiene un calendario delicado y duro en el inicio de la Eliminatorias del Mundial Catar 2022, aunque dice que, para superar las adversidades, hay que tener una Selección bien preparada. Hoy, Mosquera está feliz porque llevó a Binacional, un equipo chico, a lograr el título del fútbol peruano.

¿Cómo se encuentra después de haber añadido otra estrella a su palmarés?

Muy feliz. Fuimos contratados con el objetivo de llegar a la Libertadores y para eso hemos hecho una campaña fantástica.
Solo perdimos dos partidos, los restantes fueron triunfos o empates, tenemos 27 goles a favor, seis en contra; es el resumen en números de nuestro trabajo, que además coincide con la forma de jugar en un fútbol de alta categoría y jerarquía.

Estamos contentos de darle a una región como Puno y Juliaca  —olvidada por los últimos cinco gobiernos corruptos y sin desarrollo social ni económico— un rato de gozo, y obviamente que el fútbol pasó a ser un vehículo para un mejoramiento cultural. Así que, feliz de haber tomado la decisión de venir a un lugar que necesitaba alegría, empuje, solidaridad, donde el niño, el joven, el adulto y el de la tercera edad necesitaban soñar con que sí se puede.

Es uno de los equipos con el presupuesto más austeros del fútbol peruano y con una planilla también corta, y a eso se le agrega un mérito si nos ponemos a pensar que una semana antes de la final murió en forma trágica nuestro querido amigo, gran futbolista y mejor persona, Juan Paulo Vergara. El coraje que tuvimos, de no decaer tras la muerte de alguien importante y seguir intentando campeonar como lo hicimos, no fue fácil, y eso es un ejemplo de coraje, estoicismo y condiciones fuertes.

¿Cuál habrá sido el secreto o la clave?

No pudieron darse ambas cosas juntas porque lo mismo pasó en Wilstermann y poco después en Royal Pari, dos equipos que no le habían dado valor a nuestro trabajo, lo lamentamos y tuvimos que apartarnos, pero hicimos campañas fantásticas con los dos clubes; así que no nos hemos apartado ni de la forma de trabajar ni de la metodología.

Somos una realidad como comando técnico, un comando maduro, responsable de lo que hace y que toma cosas con las que realmente puede lograr lo que se propone.

¿Cuál fue la receta?

Lo que pasa es que estamos maduros, nuestro cuerpo técnico es gente preparada y calificada profesionalmente, todos somos catedráticos de fútbol en sus áreas.

En la preparación física, Sebastián Salvatore es un genio en su materia, al igual que mis asistentes y el preparador de arqueros; entonces somos unos académicos que tenemos un recorrido metodológico importante y serio, que hemos encontrado una manera de trabajar y que todos nuestros equipos tienen el mismo molde de agresividad, muchos goles adelante y pocos goles atrás, eso nos consolida porque es nuestro tercer campeonato, antes ganamos con Sporting Cristal y Juan Aurich, ahora con Binacional, lo que es muy grato para nosotros.

¿Va a seguir en el equipo?

No. Lamentablemente no llegamos a un buen acuerdo y terminamos la relación en buenos términos, porque habían algunas cosas que tenía que cambiar en el tema administrativo, hay algunas cojeras ahí, y no encontré una buena respuesta.

Participar en un torneo internacional como la Libertadores amerita un sostén administrativo y económico diferente, pero no nos pusimos de acuerdo en algunas cosas; ahora seguiremos nuestro camino.

¿Le tentaron para volver a dirigir en Bolivia?

Sí, no lo voy a negar. Hay conversación con un equipo, pero no puedo dar detalles porque no sería serio de mi parte.

Después del sorteo, ¿cómo analiza las Eliminatorias mundialistas?

Toda Eliminatoria está hecha para las selecciones que están preparadas. Uno se puede jalar los pelos por lo que le toca, pero si está preparado, así juegue con el campeón del mundo, tiene posibilidades. Si no está preparado, puede jugar con el último de Sudamérica y va a perder.

¿Cómo ve el debut de Bolivia frente a Brasil?

Es un tema delicado. El primer partido, que no debería ser, siempre juzga y pretende darnos luces de lo que va a pasar en el futuro, pero hay equipos que perdieron con Brasil y después se clasificaron, y está en la manera cómo pierde, si lo hace proponiendo o te pasan por encima.
Yo le deseo lo mejor al profesor César Farías.

¿Y contra Argentina?

Es duro, muy duro. Es un fixture complicadísimo para Bolivia, espero que llegue bien preparada a los primeros partidos.

¿Dónde debe estar la fortaleza de la Selección boliviana jugando de local?

Yo no le voy a dar consejos a Farías, él está en ese puesto, porque se lo ha ganado y debe responder desde ese cargo; yo no le voy a dar consejos a un buen entrenador como Farías.

Lo único que quiero es que Bolivia haga un buen papel porque quiero a Bolivia, cuando me tocó dirigir internacionalmente a dos de sus equipos creo que lo he hecho de manera excelente.

Haber llegado a cuartos de final de la Copa Libertadores con Wilstermann y pasar dos etapas de la Sudamericana con un equipo tan pequeño como Royal Pari, creo que es un mérito de la directiva, los jugadores y mi comando técnico. Lo hicimos con el amor que le tenemos a Bolivia. El haber vivido tres años nos cambia el prisma de lo que es el boliviano, hemos llegado a apreciar al pueblo boliviano.

¿A propósito, qué recuerdos tiene de Bolivia?

El cariño de la gente, siempre hubo una receptividad a mi trabajo, hubo un respeto y nosotros le hemos devuelto con triunfos y alegrías internacionales a un país que lo necesita tanto como Bolivia, porque hace mucho que un equipo no llegaba a cuartos de final de la Copa Libertadores.

Los números lo dicen todo, le hemos ganado 6-2 a Peñarol, 3-0 a River y después en la vuelta perdimos (0-8) con un equipo prácticamente de suplentes por tantas lesiones, lo que no se dijo en su momento, pero ahora lo puedo decir. 

Ganarle a Atlético Tucumán 2-1, eliminar a Atlético Mineiro, que era el mejor equipo de Copa Libertadores en Brasil, tiene un crédito tremendo para Bolivia, también ganarle 3-2 a Palmeiras, el campeón de Brasil; entonces, lo que hicimos fue algo fantástico. Ahora el que tiene dudas puede entrar a Google y ahí verá que es realidad lo que digo.