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AFP / Bolivia – Edición impresa

Miles de colombianos protagonizaron ayer una de las marchas más masivas de los últimos tiempos contra las políticas del presidente Iván Duque, cuyo gobierno luce debilitado tras 15 meses en el poder.

El diverso y masivo grupo de convocantes —sindicatos, estudiantes, indígenas, artistas, ambientalistas y partidos opositores— lidera un “paro nacional” contra los lineamientos políticos, económicos, sociales y de seguridad del mandatario, justo cuando su popularidad está en rojo.

“Es un acumulado de situaciones que esperamos nosotros que, así sea en una gran mesa nacional de concertación, empecemos a revisar” tras la jornada, explicó a AFP Julio Roberto Gómez, presidente de la Confederación General del Trabajo, una de las organizadoras.

Hasta el mediodía, la Policía daba un parte de “normalidad”, aunque reportaron enfrentamientos “aislados” entre encapuchados y autoridades, así como bloqueos en los sistemas de transporte y vías arteriales de algunas urbes.

En Bogotá, Barranquilla, Cartagena, Neiva, Bucaramanga y Medellín se evidenciaban multitudinarias manifestaciones y poco flujo vehicular y comercial. Buena parte de empresas, universidades y colegios cancelaron previamente sus actividades.

Miles de estudiantes marchaban en la capital —donde en línea con los últimos días empezaba a llover— hacia el aeropuerto internacional. Policías antidisturbios les lanzaron artefactos aturdidores para impedir su paso, constató un reportero de AFP.

“Cese” de la  violencia

El líder comunero Luis Fernando Arias caminaba con decenas de guardias indígenas llegados a Bogotá. Transitaban por la carrera Séptima, por donde marcharon a la plaza de Bolívar, punto de arribo de la protesta que ya empezaba a colmarse.

“Esperamos que la violencia en nuestros territorios cese…Que no nos sigan matando”, dijo.

Por la misma vía la psicóloga Johanna Suárez abogaba porque el paro “continúe a través del tiempo”. Mientras la universitaria Valentina Gaitán, rodeada de estudiantes que cantaban y bailaban, mostraba una pancarta para invitar a la movilización: “Que el privilegio no te quite la empatía”.

“Hay mucho miedo de salir a las calles, sin embargo salimos porque mucho de ese miedo se difundió por parte del Estado con la represión simbólica, la militarización, el cierre de fronteras”, afirmó Gaitán.

Duque encabeza un puesto de mando unificado en Bogotá con los altos mandos militares y policiales, y los ministros de Defensa e Interior.

El mandatario reconoció la legitimidad de algunos reclamos, aunque aseguró que hay una campaña basada en “mentiras” que buscan desatar la violencia: “Al tiempo que reconocemos el valor de la protesta pacífica, también garantizaremos el orden”.

Colombia cerró fronteras hasta el viernes por “seguridad” y expulsó al menos 24 venezolanos señalados de querer infiltrarse en la marcha.

En Bogotá se desplegaron desde el fin de semana soldados para proteger “instalaciones estratégicas”, según la Alcaldía. La Policía capturó el martes a dos personas señaladas de violencia en otras movilizaciones y allanó una treintena de residencias, medios de comunicación alternativos y centros culturales. Algunos allanamientos fueron “declarados ilegales”.