SEG10 - F2 - DÁVILA - ABI

 

Redacción central – Edición impresa

El ministro de Gobierno, Arturo Murillo, ordenó el inicio de una investigación contra el coronel Maximiliano Dávila, exdirector nacional de la FELCN, porque el presunto narcotraficante Pedro Montenegro lo acusó de cometer diversos delitos y extorsiones.

“La denuncia que hace este señor Montenegro, que fue extraditado el día de ayer (viernes), lamentablemente lo implica, y si lo hace tiene que haber una investigación profunda. Yo hablé con el Comandante de la Policía Boliviana y le instruí que proceda con lo que tiene que hacer”, manifestó Murillo a los periodistas.

“El gobierno del MAS atropelló mis derechos humanos y, más aún, cobardemente persiguió a mi sagrada familia solo por una rivalidad personal y de carrera del coronel Maximiliano Dávila, quien no descansó hasta destruir todo lo que tenía a su alcance. Esto por una serie de intereses de poder, extorsión y pase libre para sus delitos, creando cortinas de humo y poniéndose al servicio de un tirano narcogobierno”, dice parte de la misiva que dejó Montenegro antes de ser extraditado a Brasil.

Asimismo, afirmó que la Administración para el Control de Drogas​ (DEA, por su sigla en inglés) “sabrá qué hacer con él” para recibir un castigo.

De igual manera, Murillo agregó que las pesquisas incluirán a otras personas que también tuvieron relación con Montenegro, como es el caso del excoronel de Policía Gonzalo Medina, el excapitán Fernando Moreira, además de fiscales y abogados que conformaron durante años una organización criminal dedicada al narcotráfico.

“Ni el ministro de Gobierno ni la Policía van a proteger a ninguna persona con mancha por narcotráfico. En el anterior gobierno hubo más de siete pedidos de extradición para Montenegro y cuatro pedidos de extradición que se ocultaron. Nuestro país se estaba convirtiendo en un paraíso para narcotraficantes, por ello vamos a actuar con firmeza”, dijo.