El exministro Arturo Murillo, quien está en el Centro de Detención Federal de Miami desde 2021. (Foto: Archivo)

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El procurador general del Estado, Wilfredo Chávez, informó ayer que la sentencia ejecutoriada del exministro de Gobierno del régimen de Añez, Arturo Murillo, se conocerá hasta fin de año.

“Estimamos, porque nada está escrito en piedra, que en un par de semanas tengamos la declaración como tal del señor Murillo, y de allí, contando, en un mes o dos, haya la audiencia donde se ratifique esto y se lea la sentencia ejecutoriada, estamos hablando de hasta fin de año”, dijo la autoridad en entrevista con Piedra, Papel y Tinta.

Agregó que una vez que se tenga la sentencia, esto dará paso a que se habilite el juicio civil contra Murillo, lo que posibilitará que el Estado recupere el dinero que robó el exministro.

Comentó que el lunes por la tarde recibió la información de que Arturo Murillo habría renunciado al juicio por jurados, el cual debía llevarse a cabo el 28 de noviembre.

“Ha decidido no ir a juicio por jurados, sino a la declaración por informe, lo que significa la inminencia de su declaratoria de culpabilidad; de hecho, así lo menciona el documento que hemos recibido”, resaltó Chávez.

Reafirmó que se estima que le den una condena de seis a más años.

Hechos

Murillo fue considerado como el hombre fuerte del gobierno de Añez, por lo que a los pocos días de entrar al poder comenzó con el trámite de adquisición de un lote de gases lacrimógenos de la empresa Cóndor, pero a través de la intermediaria norteamericana Bravo Tactical Solutions LLC por un precio de $us 5,6 millones; se presume que esta compra tiene un sobreprecio de $us 2,3 millones.

A finales de 2020, el exministro de facto huyó a Estados Unidos para evadir a la justicia; sin embargo, en mayo de 2021 fue aprehendido y encarcelado a la espera de su juicio, acusado de recibir sobornos pagados por una empresa e individuos estadounidenses para asegurar el contrato con el Gobierno boliviano y luego utilizar el sistema financiero estadounidense para lavar el dinero.