Representantes del sector artesanal folclórico piden una solución a sus demandas. (Foto: APG)

Erika Ibargüen A. /Bolivia Digital

El anuncio sobre la suspensión de la fiesta del Gran Poder para evitar la propagación de la pandemia del COVID-19 puso en emergencia a sectores como los artesanos folkloristas y miembros de bandas de música por las consecuencias económicas que supone esa medida.

Según un reporte de la Red Unitel, los representantes de los bordadores ubicados en la avenida Los Andes de la ciudad de La Paz se quedaron sin actividad a causa de la enfermedad que prohíbe la concentración de personas.

“La zona Los Andes, Ceja de El Alto y 16 de Julio estamos muy preocupados por la falta de ingresos económicos para cumplir con la manutención de nuestras familias en esta época de cuarentena, pero además porque nuestras actividades productivas se suspenderán hasta fin de año debido a que no pueden haber aglomeraciones para evitar contagios”, manifestó Natalio Quisbert, representante de los bordadores de la calle Los Andes.

Según el dirigente, el sector pide medidas gubernamentales para el congelamiento de sus pagos mensuales en los bancos, la condonación de los impuestos municipales y también que los dueños de casa donde alquilan sus talleres o tiendas les permitan pagar solo el 50% al menos por dos meses.

Otro sector que también está dentro del ámbito son los artistas y grupos musicales, que no podrán actuar en ningún festejo, ni discotecas, ni lugares públicos, ya que muchos de estos viven de sus actuaciones diarias, semanales, mensuales o quienes dan conciertos.

Los músicos de bandas, orquestas y otros crearon una coordinadora nacional y se organizan para solicitar que les otorguen algunas alternativas que les permitan sobrevivir durante los próximos meses.

“Quizá se puede contemplar el pago de un bono o buscar otras soluciones que nos den una luz de esperanza, esperamos tener acercamiento con las autoridades y explicarles nuestra realidad”, declaró Róger Soria, representante de los músicos.

Junior Patzi, integrante de una banda de músicos, manifestó que en La Paz son al menos 100 mil integrantes los que viven de tocar en fiestas patronales y pidió que se los tome en cuenta para ser sujetos a préstamos bancarios y tener una ayuda durante la crisis.