Redacción central/Bolivia – Edición impresa

Un niño de aproximadamente 12 años falleció el sábado ahogado en una poza del río Quirpinchaca, en la ciudad de Sucre, al ser absorbido por un remolino y enterrado en las arenas de ese lugar, informó ayer el comandante de la Estación Policial Integral (EPI) San Roque, Cristian Valdivia.

Precisó que el hecho se suscitó alrededor de las 17.00, cuando el menor nadaba en ese afluente junto con sus primos aprovechando el buen clima.

Valdivia señaló que el rescate fue muy difícil porque no se contaba con el equipo especial, sin embargo, los otros niños —que se encontraban aterrados en las rocas aledañas— fueron los primeros en ser salvados.

“Después de muchos intentos encontramos y logramos sacar el cuerpo del niño anegado en la arena movediza del fondo. Había una formación a manera de sifón en el lugar donde se encontró el cuerpo”, explicó la autoridad policial a la agencia ABI.

Se trataba de un grupo  de primos que jugaban en la poza. Ellos trepaban a las rocas y desde allí saltaban a la poza profunda. Después de uno de los saltos, el niño no salió más y fue cuando llamaron al 110, según versiones de los testigos del hecho.