El campamento Tata Santiago, en Pisiga, Potosí. (Foto: Share Bolivia)

Roberto Medina / Bolivia Digital

Los 480 bolivianos que cumplen con la cuarentena en el campamento Tata Santiago, en dependencias de la Aduana, en la región fronteriza de Pisiga, están cada día mejor, ya que están en buenas condiciones de salud y habitabilidad, y una vez que culminen con dicha disposición podrán volver a sus regiones; sin embargo, el Gobierno no cuenta con las condiciones para instalar otro campamento y recibir a más compatriotas que quieren volver al país.

En días anteriores, un grupo de al menos 300 bolivianos, con un afán político e intento de desestabilización al gobierno de la presidenta Jeanine Áñez, trató de ingresar por la fuerza al campamento sin tomar en cuenta el riesgo para los que están adentro y para los más de 11 millones de bolivianos que cumplen con la cuarentena; la oportuna intervención militar evitó un conflicto mayor.

“Los que están al otro lado tenían una misión política que era desestabilizar el país de afuera hacia adentro. Ellos no pueden entrar a Bolivia por el momento porque no tenemos las condiciones para hacer otro campamento, inicialmente deberán esperar, tener paciencia porque si es que entra una persona (a Tata Santiago), los días que están los 480 (casi una semana) no servirán y volverán a cero para estar otros 14 días. Veremos qué pasa en estos días, pero sobre todo no se puede hacer política de la desgracia mundial y boliviana, entonces no permitiremos más desmanes”, afirmó a la Red Unitel el ministro de Defensa, Luis Fernando López.

Datos extraoficiales señalan que al menos 1.500 personas están en Pisiga e intentan entrar al país, situación que es analizada por el Gobierno.

El ministro López señaló que muchos de ellos quieren asumir los gastos económicos para contratar vuelos, volver a Bolivia y cumplir la cuarentena, pero esta es una decisión que se debe tomar en la Dirección de Migración y las gestiones las deben realizar la Cancillería y el Ministerio de Obras Públicas para gestionar el protocolo de vuelo.

“Es un trabajo en conjunto entre ministerios y la lógica es que quienes lleguen deben cumplir la cuarentena obligatoria, lo cual se evalúa. En su momento se dirá bajo qué condiciones ingresarían porque el interés general es que estén en su tierra, pero a la vez debemos cuidar a los 11 millones de bolivianos, por ello toda la mecánica de ingreso está en evaluación”, sostuvo.