Por: Mahmoud Elalwani/

Durante la semana pasada los líderes mundiales acudieron a Nueva York para participar en la sesión 77º de la Asamblea General de las Naciones Unidas. El consenso internacional quedó patente en las palabras y posiciones de los jefes de Estado y líderes y fue ratificado por más de un funcionario internacional en las reuniones de la mencionada Asamblea en consonancia con la legitimidad internacional, sus resoluciones y el derecho internacional que estipula de manera explícita el derecho del pueblo palestino a la autodeterminación y a poner fin a la ocupación israelí de la tierra del Estado de Palestina.

Este consenso y dichas posiciones son insuficientes si no están acompañadas de medidas y hechos que conduzcan a proteger la solución de dos estados asegurando su implementación en el terreno; obligando a la potencia ocupante a detener la confiscación de tierras, los asentamientos y todas sus violaciones y crímenes contra el pueblo palestino, sus tierras, propiedades y lugares sagrados, incluida la detención de todas las operaciones de judaización de Jerusalén en sus diferentes formas, así como su intento de separar Jerusalén de su entorno palestino como la capital del Estado de Palestina. Así mismo, deberán obligar al estado ocupante a participar en un proceso de paz real y seria de acuerdo con las referencias internacionales de paz para poner fin a la ocupación y permitir que el pueblo palestino construya su estado independiente sobre el terreno en las fronteras del 4 de junio de 1967. Los países que abogan por la solución de dos estados, liderados por Estados Unidos y los países europeos, primero han de reconocer el Estado de Palestina como garantía para proteger y fortalecer la oportunidad de implementar el principio de la solución de dos estados y la membresía plena del Estado de Palestina en las Naciones Unidas.

 El presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, dijo en su intervención de esta 77° sesión que “la solución de dos estados es la única forma de garantizar la prosperidad y dar al pueblo palestino el estado que se merecen”. Por otro lado, Biden enfatizó que su país está comprometido con la seguridad de Israel y dijo: “Todavía creemos que la solución de dos estados es la mejor entre Israel y Palestina”, tal como prometieron sus antecesores, los expresidentes Bush (padre e hijo), Clinton, Obama y Trump.

 El actual primer ministro israelí, Yair Lapid, en su discurso ante la 77ª sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, declaró su apoyo a la solución de dos estados y el establecimiento de un estado palestino y dijo: “Tenemos una condición para la existencia de un estado palestino, llegar a un acuerdo con los palestinos basado en la solución de dos estados, es la solución correcta para lograr la seguridad de Israel” y señaló que la mayoría de los israelíes apoyan la solución de dos estados y que él es uno de ellos. ¿Cuál es el área restante de tierra palestina de la que habla Lapid en su referencia al estado palestino según la solución de dos estados que él apoya? Un Estado sin retirarse de todas sus tierras ocupadas, sin Jerusalén, con los asentamientos y tierras que antes se declararon anexadas.

El ex primer Ministro de Israel, Netanyahu, en la Asamblea de Naciones Unidas de 2016 dijo: “sigo comprometido con una visión de paz basada en dos estados y las negociaciones están listas para comenzar a lograr eso hoy, no mañana”. Se debe señalar que los anteriores ex primeros ministros israelíes, Lieberman y Olmert antes en 2007, así como Sharon el 18 de diciembre de 2003, dijeron lo mismo. En el mismo sentido, El secretario General de las Naciones Unidas, Gutiérrez subrayó que “no hay alternativa a una solución política” y señaló la necesidad de “continuar los esfuerzos para lograr la solución de dos Estados (Israel y Palestina) conviviendo en paz y seguridad, con Jerusalén como su capital”. Todos los Secretarios Generales de las Naciones Unidas también abogaron por la solución de los dos estados. Algunos jefes de gobierno defendieron la solución de los dos estados por principios y convencimiento y otros lo mencionaron para confundir a la opinión pública y engañar a la Comunidad Internacional con el fin de mantener la ocupación israelí como proyecto colonial.

 Si todo el mundo está de acuerdo con la solución de los dos estados desde 1947, ¿A qué están esperando para actuar? ¿Acaso necesitan más sangre palestina derramada, más destrucción y muerte? Sin embargo, la credibilidad de las posiciones no se relaciona únicamente con emitir declaraciones verbales, en momentos en que se han vuelto frecuentes estas declaraciones de rechazo al asentamiento frente a una realidad que se ha resumido hoy en presencia de cerca de 750.000 de colonos que ahora han constituido aproximadamente el 30% de la población de Cisjordania y el 60% de la población de Jerusalén, en particular.

 Hay cientos de resoluciones relacionadas con Palestina y ninguna de ellas ha sido implementada (754 resoluciones de la Asamblea General, 97 resoluciones del Consejo de Seguridad y 96 resoluciones del Consejo de Derechos Humanos). Si los líderes mundiales están a favor de la solución de dos estados, ésta debe ser en base a las resoluciones de legitimidad internacional pertinentes y al cese de todas las medidas unilaterales que socavan dicha solución. El Estado de Palestina anhela la paz. Hagamos esta paz para vivir con seguridad, estabilidad y prosperidad, por el bien de nuestras generaciones y de todos los pueblos de la región.

Para lograr la mencionada solución se requiere la adhesión internacional a la solución de dos estados en forma y contenido y tomar medidas para garantizar su implementación en el terreno, sin ninguna manipulación del argumentarlo israelí sobre temas de seguridad u otros.

 La solución de dos estados es el resultado de un compromiso histórico entre las partes palestina e israelí que no puede ser desvirtuada, reducida o fragmentada de ninguna manera, a fin de lograr para nuestro pueblo una solución política justa que garantice el reconocimiento por la parte israelí y la comunidad internacional de los derechos nacionales justos y legítimos del pueblo palestino: su derecho al retorno de conformidad con la Resolución 194, su derecho a la autodeterminación y la encarnación de su estado libre, independiente y viable en las fronteras del 4 de junio de 1967, con Jerusalén Este como su capital.
Mahmoud Elalwani, Embajador del Estado de Palestina en Bolivia.