En las pasadas semanas, ante la baja de casos de Covid-19, lamentablemente los bolivianos, no todos, pero sí una gran parte, bajaron la guardia en contra de la pandemia, ya no asisten a los puntos de vacunación o simplemente ya no se preocupan por las medidas de bioseguridad.

Si bien las políticas implementadas por el Gobierno, cuya administración, como lo dijo el presidente Luis Arce, prioriza la salud y la lucha contra esta enfermedad, debe existir también apoyo de la propia población.

Durante la última semana se registraron 5.371 casos, un aumento que supone un 82% de positivos, siendo éste un dato significativo que demuestra que la quinta ola se encuentra vigente en el territorio nacional.

Actualmente el Gobierno cuenta con la cantidad suficiente de dosis para vacunar a toda la población. También hay insumos para las pruebas gratuitas de Covid-19. Además se hacen constantemente campañas de vacunación dirigidas principalmente a cuidar a la población más vulnerable, como son las personas de la tercera edad o los niños, además de pacientes con alguna enfermedad de base.

Esta estrategia se implementó desde que Arce asumió la dirección del país. Una de sus primeras decisiones fue adquirir las dosis de países como Rusia. Posteriormente se entregaron diagnósticos en todos los puntos posibles de ciudades principales e intermedias.

A esto se sumaron las segundas dosis y luego las terceras. Actualmente, la población puede pedir una cuarta dosis que sirve como refuerzo.

Sin embargo, muchas personas todavía no completaron sus esquemas, por lo que el peligro de la enfermedad sigue latente.

Sin embargo, cabe destacar que a diferencia del Gobierno de facto, que prefirió encerrar a la población sin tener un plan concreto, perjudicando principalmente la economía de los bolivianos, hoy las actividades son casi normales, con la excepción de algunas exigencias como el uso de barbijos.

También se debe destacar que la tasa de fallecidos por la enfermedad, también comparada con este periodo de Añez, es casi nula. Si bien cada muerte es una tragedia, esta tasa de letalidad está en solo el 0,1%, pues la mayoría de estos casos ocurre porque la persona no cuenta con sus dosis correspondientes.

“Nuestro objetivo es lograr que la tasa de letalidad de esta quinta ola no supere el 0,7% logrado con tanto esfuerzo en la cuarta ola.

Por el momento la tasa de letalidad en esta quinta ola es del 0,1%”, manifestó el ministro de Salud, Jeyson Auza, a tiempo de reiterar que es importante que la población acuda a los centros de vacunación y recomendó a los padres de familia que envíen a las unidades educativas el consentimiento para proteger a sus hijos de esta quinta ola de la pandemia del coronavirus que vive el país.

Queda mantener las recomendaciones también a los padres, siempre tener alcohol en gel para limpiarse las manos, utilizar barbijos en todo momento y si se sienten los mínimos síntomas, acudir a los centros de salud para hacerse el examen y así no exponer a sus seres queridos ni a otros con los que nos relacionamos todos los días.

El cuidado contra un virus que todavía sigue en el aire no solo debe ser una lucha del Gobierno, sino también de todos y cada uno de nosotros.