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Redacción central – Edición impresa

La comisión de la Organización de los Estados Americanos (OEA) que realizó la auditoría de las elecciones generales de Bolivia ratificó ayer que hubo una manipulación dolosa de los comicios con la alteración de actas electorales y la adulteración de datos y suplantación de actas.

El informe final de 95 páginas fue entregado al embajador de Bolivia ante la OEA, Jaime Aparicio Otero, en presencia del presidente de la Comisión de Constitución del Senado, Óscar Ortiz.

“Hace unos minutos la OEA entregó oficialmente el Informe de Análisis de Integridad Electoral de las Elecciones Generales de Bolivia del 20 de Octubre, en el cual se comprueban las razones por las cuales hemos tenido que dejar sin efecto las mismas, y convocar nuevas elecciones”, informó la presidenta Jeanine Áñez mediante su cuenta de Twitter a los pocos minutos de confirmarse la recepción del documento.

“El Análisis de Integridad Electoral sobre las Elecciones Generales de Octubre en Bolivia comprueba claramente el fraude del #20O, con la promulgación de la Ley para anular las elecciones fraudulentas, elegir un nuevo TSE y convocar en el menor tiempo posible nuevas elecciones”, acotó.

El 20 de octubre, más de 7 millones de bolivianos asistieron a las urnas y de acuerdo con datos del Tribunal Supremo Electoral (TSE), el candidato del Movimiento Al Socialismo (MAS), Evo Morales, logró supuestamente el 47,08%, poco más del 10% por encima del segundo aspirante, Carlos Mesa, de Comunidad Ciudadana (CC), lo que no daría lugar a una segunda vuelta.

“El equipo auditor ha detectado una manipulación dolosa de los comicios en dos planos. A nivel de las actas, a partir de la alteración de las mismas y la falsificación de las firmas de los jurados de mesas. A nivel del procesamiento de los resultados, a partir del redireccionamiento del flujo de datos a dos servidores ocultos y no controlados por personal del TSE, haciendo posible la manipulación de datos y la suplantación de actas”, manifiesta el informe.

A ello se suman irregularidades graves, como la falta de resguardo de las actas y la pérdida de material sensible. Los hallazgos detallados revelan, asimismo, la parcialidad de la autoridad electoral. “Los vocales del TSE (Tribunal Supremo Electoral), quienes debían velar por la legalidad e integridad del proceso, permitieron que se desviara el flujo de información hacia servidores externos, destruyendo toda confianza en el proceso electoral”, sigue.

Según estos datos, el margen de victoria del MAS en primera vuelta es mínimo y ratifica que el proceso electoral estuvo minado de graves irregularidades, además de la actuación de los vocales que atentaron en contra de la transparencia e integridad de los comicios, por lo cual es imposible validar los resultados de las elecciones de octubre.

De acuerdo con el informe, se detectaron acciones deliberadas que buscaron manipular el resultado de la elección con la intención de afectar el transcurso del proceso. Entre estos está la paralización intencional y arbitraria, sin fundamentos técnicos, del sistema de Transmisión de Resultados Preliminares (TREP) al momento en que se llevaban 83,76% de las actas verificadas y divulgadas, siendo que el TSE ocultó a la ciudadanía, de manera deliberada, un 5,58% de actas que ya se encontraban en el sistema TREP pero que no fueron publicadas.

Se identificó la introducción de servidores no previstos en la infraestructura tecnológica a los cuales se desvió de manera intencional el flujo de información del TREP. También se evadieron intencionalmente los controles de la empresa auditora y se redirigió el tráfico hacia una red que estaba fuera del dominio, administración, control y monitoreo del personal del TSE.

“A solicitud de los vocales del TSE y de un individuo presentado como asesor de los vocales se configuró un servidor en una red Amazon ajeno al TREP y cómputo a través de una máquina Linux AMI virtual. Cabe resaltar que dicho individuo no formaba parte de la planta laboral del TSE ni de las empresas auditora o proveedora”, evidencia parte del informe.

Por otra parte, se detectaron irregularidades en el llenado de actas de escrutinio y cómputo. De la muestra de 4.692 actas analizadas,  se identificaron 226 en las que dos o más de un mismo centro de votación fueron llenadas por una misma persona.

Además de estas faltas, se identificaron graves irregularidades y errores. “Este informe comprueba cómo con acciones dolosas se buscó deliberadamente manipular los resultados electorales, especialmente con manipulación informática”, dijo Ortiz mediante un video en las redes sociales.