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Gonzalo Pérez Bejar/Bolivia/Edición Impresa
La auditoría técnica de la Organización de los Estados Americanos (OEA) a las elecciones del 20 de octubre revela que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) ocultó de manera “deliberada” un 5,58% de las actas que se encontraban en el sistema TREP que no fueron publicadas el día de los comicios.

Esa es la conclusión a la que llegó el equipo técnico internacional que vino a Bolivia para realizar una auditoría a los comicios del 20 de octubre, observados por una serie de irregularidades, entre ellas la suspensión intempestiva del sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP).

El acápite Listado de Hallazgos se refiere a la paralización “intempestiva” del TREP cuando el recuento llegó al 83,76% de las actas verificadas y divulgadas, de un 89,34% de actas que ya habían sido transmitidas y estaban en el sistema.

“El TSE ocultó a la ciudadanía, de manera deliberada, un 5,58% de actas que ya se encontraban en el sistema TREP, pero que no fueron publicadas”, refiere.

En el resumen ejecutivo se afirma que todos los análisis del equipo técnico permiten determinar que la paralización del sistema TREP no fue un accidente ni una decisión basada en fundamentos técnicos sino “arbitraria, cuyo propósito incluyó la manipulación de la infraestructura informática”.

En el último 5% del conteo no solo muestra una tendencia distinta a la del anterior 95%, sino que presenta una diferencia muy marcada con el 5% de los votos que habían sido computados inmediatamente antes. “Incluso si se acepta la suposición de que las mesas que reportaron tardíamente eran de áreas rurales que favorecían al MAS, no se vería una discontinuidad tan aguda en torno a un punto arbitrario como el umbral del 95%”, refiere.

En el análisis de resultados dice que con el 95% de los votos del TREP computados, Evo Morales, del MAS-IPSP, obtuvo una diferencia de 488.891 votos (8,7%) respecto a Carlos Mesa.

En el 5% final del TREP, el MAS agregó 106.799 votos a esa ventaja, de 290.624 contabilizados en total; lo que amplió su margen de victoria a 10,11%, por encima del umbral requerido para vencer en primera vuelta.

“Si consideramos solo las mesas electorales no incluidas en el TREP, entonces Morales obtuvo 128.025 votos de 247.025 y Mesa, 76.315, es decir 51.710 menos. Esto significa que del margen general de victoria (poco menos de 650 mil votos) más de 156 mil se computaron a su favor en el 5% final del conteo de votos, lo que representa una ruptura notable en la línea de tendencia del resto de las elecciones”, menciona.

En ese sentido, se afirma que “en total más del 5% de las imágenes de las actas del TREP pasaron directamente a cómputo. El nexo entre el TREP, sistema abiertamente manipulado, y el cómputo oficial afecta la credibilidad de este último”, agrega el documento.

El gerente de Neotec, Marcel Guzmán de Rojas, dijo a la cadena internacional CNN, el 31 de octubre, que no había motivo para suspender la transmisión de datos; “sin embargo, ellos lo suspenden hasta el día siguiente”, luego de que “alguien” cortó el internet para suspender el servicio.

“La interrupción del TREP y el posterior redireccionamiento del flujo de datos a un servidor externo tornó absolutamente manipulable el sistema. En efecto, el análisis pericial revela que, de manera deliberada, se construyó una estructura informática oculta, con capacidad de modificar resultados electorales, así como borrar cualquier rastro de esta actividad”, dice el informe de la OEA.

En conclusión, de acuerdo con el documento, los datos de las elecciones de Bolivia 2019 “dejan en claro que la victoria en primera vuelta de Evo Morales fue estadísticamente improbable, y que su proclamación se dio por un aumento masivo e inexplicable de los votos del MAS en el 5% final del cómputo”.