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Jackeline Rojas Heredia

La indómita y auténtica Mayra llegó con su creadora, la escritora y cantautora colombiana Martha Elena Hoyos, al IV Encuentro Internacional de Poesía en la Ciudad de los Anillos, Santa Cruz.

Por primera vez, el evento reunió a cerca de 50 poetas representativos de las letras hispanoamericanas que compartieron poesías, filosofías de vida y lecciones de creación durante ocho días.

De retorno a Mayra, delgada, con sus rizos de vuelo propio y su escasa preocupación por modas o atuendos estilizados, es un personaje juguetón, creativo, ocurrente, irreverente, libre, audaz y lleno de la sabiduría milenaria heredada de sus madres, dos en este caso, la Tierra y la escritora Hoyos.

Para conocer a Mayra es necesario conocer a Martha, la segunda mamá. 

Martha Elena Hoyos persigue una pasión sin pausa, la que la lleva a descubrir el origen de las culturas indígenas de América, los idiomas antiguos y la música que enlaza partituras únicas entre el canto de aves exóticas, el diálogo interestelar de la oscuridad y el lenguaje intermitente de grillos, luciérnagas y más.

El universo de la escritora se retrotrae a la belleza primigenia de cuanto existió, fue heredado, escondido y poco a poco develado. Su palabra y su canto, acompañados ya sea de una guitarra o del bombo-tambor que la sigue a donde va, están dirigidos a los seres antiguos, a los dioses y semidioses de cuanto observan los ojos y de cuanto solo puede percibir el alma.

Hoyos presentó en el encuentro de poetas, como en la XVIII Feria Internacional de Santa Cruz, su libro de poesía El canto de las Urdimbres, del cual dice la también autora colombiana, Marga López Díaz: “Este libro es una amorosa ofrenda, una caridad de música íntima  de ermita desde los melodíos de la estrella madre. Debe llevarse una guirnalda de azahares para danzarlo en el ágora… es preferible ir en compañía de las náyades…”

En el interior del libro la poeta comparte… 

“Yo vengo de una placenta inmensa, latido primordial de la insondable savia, principio del principio, origen del origen vantera generosa del soplo y la palabra. 

Vengo de esa resina vital de la araucaria de la hoja solar espora y hembra…”.

“Tejer es un oficio divino que bendice a los humildes.

El mundo comenzó a tejerse como tejen su rumbo las estrellas; los reinos ofrendaron los hilos y el arte de la alquimia reveló el secreto oculto de los tonos. El obraje desplegó en azules el murmullo del añil y un rojo de grana fue entibiado entre los senos de las madres tejenderas”.

Esa es la madre de Mayra, la joven de rizos al vuelo que nació en 1995 y que se presentó al mundo en 1996. 

Ella refleja el anhelo del ser femenino, la libertad sin restricciones, sin temores, y es Mayra quien acompaña los días y la cotidianeidad de aquellas mujeres, niñas, adolescentes y adultas que la siguen, la adoptan y comparten sus ocurrencias. “Si estás aburrida contigo misma es porque no eres tú misma”. 

Porque la flaquita tiene mensajes diarios para quienes deseen seguirla y ha estado presente en encuentros de mujeres, en talleres, en la agenda femenina de Colombia y en muchos objetos cotidianos. En una realidad que camina a paso lento, que poco o nada espera cambiar, los seres libres descendientes de la Pachamama universal, brillan con mayor intensidad.