Oscar Urenda, secretario de Salud de la Gobernación cruceña. (Foto: Gobernación de Santa Cruz)

Veiska Soto Morales / Bolivia Digital

El secretario de Salud de la Gobernación cruceña, Óscar Urenda, hizo notar que Bolivia se acerca a los 1.000 casos confirmados de COVID-19 y espera que la curva epidemiológica no se vaya hacia arriba, desbordando el sistema de salud.

Consultado sobre la determinación que deberá asumir el Gobierno y la posible flexibilización de la cuarentena, Urenda señaló que “levantar la medida es un riesgo y puede venir una oleada más fuerte”.

Desde el punto de vista médico, dijo que habrá un aceleramiento, una subida de la curva que “ojalá no sea una curva vertical y que siga siendo una curva mediana y vaya creciendo paulatinamente a pesar de la cantidad de los casos”. “Eso nos daría posibilidad de control que hemos tenido hasta ahora”, añadió.

Urenda afirmó que son comprensibles las necesidades de la población, pero exhortó a reflexionar sobre si la sociedad boliviana tiene la suficiente disciplina para poder tener una contención, distanciamiento físico y social que impida que la población se siga enfermando.

“Tenemos un buen plan. Si las cosas están como están, vamos a poder controlar, a pesar de que debe haber una apertura laboral, se deben abrir espacios que tarde o temprano se va a dar por la necesidad de la gente, esperemos que no sea una curva que se vaya directamente hacia arriba y nos desborde el sistema de salud”, detalló.

“La gente no está haciendo lo que se le dice (…). En áreas populosas donde la gente se aglomera en mercados, centros de abasto, no tienen miedo o creen que no les va a tocar a ellos y eso nos preocupa. Porque una vez que se empiece a trabajar, podrán tener muy buenas intenciones las empresas, los dueños de restaurantes, pero a la hora de la verdad no creo si sea correcto”, puntualizó.