La concejala Lourdes Chambilla durante la conferencia de prensa. (Foto: Ahora El Pueblo)

• Naira C. De la Zerda/

La concejala Lourdes Chambilla, de Somos Pueblo, denunció acoso político y discriminación de parte de sus colegas de bancada. Hace menos de un mes la presidenta del Concejo Municipal, Yelka Maric, afirmó también sentirse hostigada.

Durante una conferencia de prensa, Chambilla detalló ayer que teme que su bancada esté comenzando los trámites legales necesarios para sacarla de su curul como concejala electa.

Afirmó que no asistió a una reunión convocada para el lunes por los concejales del partido del alcalde Iván Arias, a la que también se la invitó, porque se siente susceptible de ser atacada.

“El lunes tenía que haber una reunión de los miembros de la alianza. Por cuidar mi seguridad, no asistí. Ya no me siento segura. Voy a esperar la reflexión del alcalde, que venga como un caballero y podamos hablar. Yo siento que hay acoso político con mi persona, no sé si porque soy de pollera. Pero me llamaban el viernes a la sesión, me pidieron que me salga, cuando nunca me dijeron que habían quedado en venir a sesionar”, detalló.

La sesión del Concejo Municipal a la que hace referencia Chambilla se llevó a cabo el viernes. A esa cita no asistió ninguno de los concejales del partido Por el Bien Común, liderado por Arias. En esta reunión se aprobaron dos leyes municipales cuyo objetivo es fiscalizar la gestión municipal actual, y Chambilla votó a favor de una de ellas.

Ante los cuestionamientos del burgomaestre a Chambilla acerca de su voto —Arias admite que su alianza con Somos Pueblo podría haberse visto afectada— la concejala defendió su decisión, recalcó el beneficio que esta norma traerá para la ciudad y cuestionó la reticencia de Arias a ser fiscalizado.

El 26 de septiembre, la presidenta del Concejo Municipal, Yelka Maric, denunció en una conferencia de prensa que dos concejales buscaban presionarla —amenazándola con procesos y con llevarla a la comisión de ética— por negarse a remitir al Ejecutivo una ordenanza municipal que hace cambios en los parámetros de construcción de diez zonas de La Paz.

“Me da la impresión de estar siendo acosada, porque no encuentro explicación para tanto atropello. Yo no trabajo para esos dos concejales, trabajo para la ciudadanía y no voy a dar un paso atrás ante este tipo de amenazas”, concluyó.