Redacción central – Edición impresa

A la conclusión de su declaración —que duró más de ocho horas— la Fiscalía dispuso que el presidente del BCB, Pablo Ramos, se defienda en libertad de la acusación de favorecimiento al enriquecimiento ilícito.

“Él (Ramos) se va a defender en libertad, aunque existen elementos de convicción que evidentemente demuestran que el hecho existió y la participación del señor Ramos también está vinculada a este; en consecuencia, ya en posteriores días el Ministerio Público hará requerimientos, como en derecho corresponda”, manifestó el fiscal Samuel Lima.

Según la denuncia que pesa en contra del titular del Banco Central de Bolivia, al parecer entre el 25 de octubre y el 6 de noviembre hubo movimientos económicos inusuales en la entidad financiera, supuestamente relacionados con la transferencia de al menos 520 millones de bolivianos.

En su defensa, Ramos señaló que esos días los vehículos blindados que están a cargo de Brinks y ETV hicieron movimientos regulares y cotidianos porque los bancos y los cajeros automáticos siguieron trabajando.

“Se siguieron protocolos rigurosos desde la entrada de los camiones, la solicitud de dinero que se verificó y la entrega al transportador. Lo que pasó después es de entera responsabilidad de ellos. Se entregó dinero a ENDE para los proyectos, Warnes, Laguna Colorada y Miguillas, además a las cuentas únicas de las empresas Mi Teleférico y Bulo Bulo. Todo se hizo según protocolos”, manifestó.