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Redacción central – ABI – Edición impresa

Un grupo de vecinos de la zona de San Pedro de la ciudad de La Paz irrumpió en las oficinas de la Defensoría del Pueblo ayer en la tarde, en demanda de la renuncia de la titular de esa institución, Nadia Cruz.

“La única instancia donde pueden hacer ese tipo de solicitudes es en la Asamblea Legislativa Plurinacional, porque estamos en un Estado democrático”, dijo Cruz en contacto con radio Panamericana.

La Defensora del Pueblo manifestó que las oficinas no fueron “tomadas”, solo que ese grupo entró sorpresivamente, pero luego fue saliendo, una vez que se le pidió que se identifique y que presente su denuncia concreta.

Por la tarde, alrededor de una veintena de vecinos de San Pedro llegaron hasta inmediaciones de la Defensoría con pancartas y pidieron la renuncia de Cruz, a quien señalaron de ser defensora del Movimiento Al Socialismo (MAS).

Cruz dijo que esas denuncias “no son ciertas” ya que en su gestión fue cuando mayor número de resoluciones se emitieron contra el gobierno de Morales. “Evidentemente, los medios de comunicación no han hecho eco de aquello, pero está en documentación que pueden revisar”, señaló.

El diputado Amílcar Barral se sumó a estas voces y también pidió a Cruz que renuncie a su cargo luego de que participara en un cabildo de los productores de coca, en el que hizo arengar junto a los presentes: “¡Ni olvido ni perdón, justicia!”, en relación con los muertos en los conflictos en Sacaba.

“Nadia Cruz está resultando peor que (David) Tezanos; creo que es importante tratar la ley de elección de nueva defensora o defensor del Pueblo. Ella ya cumplió su interinato, por un poquito de dignidad o vergüenza, ¡renuncie! También la de La Paz y el de Cochabamba, masistas comprobados”, sostuvo según ANF.

Cruz participó en el cabildo de las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba, que se realizó en Villa Tunari. Allí pidió a los cocaleros apostar por la vía democrática con el fin de que ya no haya más muertos. Además, hizo que los asistentes griten: “¡Ni olvido ni perdón, justicia!”.