Las salas de espera en los hospitales que no reciben enfermos por Covid-19 están prácticamente abandonadas. Foto: elperiodico.com/

Redacción central / Bolivia

El terror que desata la pandemia obligó a quienes padecen otras enfermedades a quedarse en casa y descuidar su salud. Se postergaron las vistas a los centros de salud para vacunar a los niños, los controles prenatales y para hacer el seguimiento de las enfermedades de base. 

“El temor afecta a nuestros niños, debemos estar pendientes de ellos. Por ejemplo, hay dos situaciones que no podemos descuidar, una de ellas es la displasia de cadera, frecuente en nuestra población; el diagnóstico se debe hacer hasta los tres meses con los insumos que corresponden en ecografía y radiografía. Si por el temor de no ir a un hospital no hacemos este estudio, se provocará en ese niño cojera o dislocación de cadera para toda la vida”, explicó el director del hospital Arco Iris, Luis Bedregal.

Otra situación, relata el galeno, es la pérdida del esquema de vacunación nacional, se debe realizar en el primer año de edad del niño, protegerlo contra ocho enfermedades mortales; muchas mamás, por el temor a la pandemia, no llevan a sus niños a vacunarse.

El jefe de la Unidad del Sistema de Salud del Servicio Departamental de Salud (Sedes) La Paz, Casto Navia, sostuvo que mediante la estrategia de ‘Vigilancia epidemiológica activa comunitaria’, implementada el año pasado, se encontró a mujeres embarazadas que no hicieron controles prenatales.

Para la directora ejecutiva del hospital Arco Iris, Yael Cazón Angelo, el temor es un efecto colateral de la pandemia y aún está presente en la segunda ola. “Nadie quiere ser víctima o verdugo, ya vamos un año conviviendo con la enfermedad, hemos visto que las personas tienen temor a ir a los hospitales, temor a internarse, sufren estados depresivos y de ansiedad”, manifestó. La secretaria municipal de Salud Integral de la Alcaldía de La Paz, Verónica Hurtado, exhortó al ciudadano a no quedarse en casa asustado y que busque la atención médica, dependiendo del malestar, a un centro de salud de primer nivel, que brinde un tratamiento adecuado o a un segundo o un tercer nivel para no saturar el sistema.

Afirmó también que, a pesar de todos los esfuerzos frente a la pandemia, la red municipal de hospitales está saturada, ya que son un referente en materia de salud a nivel departamental.

El Gobierno Municipal cuenta con cinco hospitales: La Portada y Cotahuma atienden pacientes con Covid, y La Paz, Los Pinos y La Merced no atienden la patología por coronavirus.

Casto Navia aseguró que existen nosocomios, como el hospital Arco Iris, que decidió atender a pacientes sin Covid-19, por la demanda de pacientes con coronavirus, pero también existen otras patologías que necesitan terapia intensiva, y se deben atender ambas necesidades de forma segura, según cita el reportaje del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE).

Bedregal explicó que la mayor parte de la población no está afectada por la pandemia, “El virus llegó para quedarse, en estos momentos tenemos que aprender a vivir diferente, con la vacunación cambiará la relación con el virus, pero las medidas de bioseguridad serán prolongadas, como la frecuencia en el lavado de las manos, el uso del alcohol en gel y el uso del barbijo”, aseveró.

Alternativas

En la ciudad existen los hospitales “no Covid”, como el hospital Arco Iris, que tiene convenios con el Estado para atender a neonatos en su unidad de terapia intensiva, además de otros seguros privados, cuyos pacientes sin Covid son atendidos.

Otra importante opción es el uso de la telemedicina, teleconsulta o las consultas a domicilio, esos servicios están presentes tanto en el sector público como privado.