Pedro Francisco Callisaya Aro jura como nuevo Defensor del Pueblo. (Foto: Jorge Mamani)

Guadalupe Castillo/Ahora El Pueblo digital/

Con el desafío de recuperar la credibilidad de la institución, la defensa y promoción de los Derechos Humanos (DDHH), Pedro Francisco Callisaya Aro asumió este martes la Defensoría del Pueblo de Bolivia. El acto de posesión tuvo lugar en Hall de la Vicepresidencia del Estado.

“La Defensoría del Pueblo se enfrenta a profundos retos en esta coyuntura, retos en la defensa y promoción Derechos Humanos (…). Esta institución cuando se ha creado ha sido erigida como un instrumento de fortalecimiento del sistema democrático y ese es el elemento que nosotros vamos a recuperar en la reconstrucción institucional, recuperando también la credibilidad de la población, se necesita fortalecer la independencia y estructura institucional para garantizar una efectiva defensa de los Derechos Humanos”, expuso Callisaya durante el acto.

Asimismo, expresó su compromiso de cumplir el mandato constitucional de defender los DDHH de todos los bolivianos y agradeció la confianza depositada en su persona para desempeñar el cargo.

El vicepresidente del Estado y presidente nato de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), David Choquehuanca, posesionó a la nueva autoridad en un acto especial que contó con la participación de los presidentes de las cámaras de Senadores, Andrónico Rodríguez, y de Diputados, Freddy Mamani; la defensora del Pueblo a.i. saliente, Nadia Cruz; representantes de organizaciones sociales; además de legisladores de la Comisión Mixta.

“Yo sé que muchos han criticado la forma de designación del suscrito Defensor del Pueblo, no obstante, es importante establecer, el elemento de la coherencia básica que es la gestión, que va a demostrar cuál es la identidad del suscrito y la Defensoría del Pueblo que tiene la opción en el sentido de ajustar su actuación, en la defensa y protección de los DDHH de todos los bolivianos”, afirmó el flamante Defensor.

Reconoció que es una tarea compleja y requiere aplicar medidas graduales, considerando la expectativa de la población, por tanto, en el marco del componente técnico guiará su gestión, la cual contempla la restitución y promoción de los DDHH, la articulación y seguimiento de las políticas del Estado, la prevención y atención de los conflictos, acceso a la información, participación ciudadana y transparencia.

Enfatizó que incidirá en la transparencia para frenar la corrupción que tiene como víctimas más vulnerables a los sectores excluidos y profundiza la desigualdad. Además del acceso a la información como derecho y bien público.

“Aprovecho para pedir a los periodistas que se conviertan en actores y sujetos de construcción democrática y acompañemos la construcción de los canales de comunicación, no sean simplemente transmisores, sino se constituyan en promotores y protagonistas de la defensa de los DDHH”, dijo.

Asimismo, Callisaya reconoció la labor “elocuente y acertada” de la primera defensora del pueblo de Bolivia, Ana María Romero de Campero. “A nosotros nos toca seguir ese ideario para continuar con ese legado”, apuntó.

En su alocución, también se refirió a los altos índices de violencia contra las mujeres y niños, pero que, por las elevadas estadísticas, incluso estaría naturalizándose en la sociedad.

En esa línea, indicó que es importante recuperar la relación y sinergia entre la sociedad civil organizada, pueblo, las instituciones de defensa de DDHH, las entidades estatales y organizaciones internacionales para crear herramientas que permitan fortalecer la defensa, protección y ejercicio de DDHH individuales y colectivos.

“Voy a aportar con toda mi experiencia de vida, con toda la vocación de servicio que hemos ido construyendo a lo largo de mi existencia para que de manera significativa podamos encaminar y velar por el derecho de los más protegidos y vulnerables”, enfatizó Callisaya.