AFP / España – Edición impresa

El líder socialista y jefe del gobierno español saliente, Pedro Sánchez, recibió ayer el encargo del rey Felipe VI de formar gobierno, aunque de momento no hay fecha para su investidura y además deberá seguir negociando el difícil e indispensable apoyo del separatismo catalán.

“Es un encargo que asumo con honor, con responsabilidad”, dijo Sánchez ante la prensa, y añadió que “los españoles están hastiados de choques y broncas” y que “España lo que necesita es un período de estabilidad”.

Sánchez recibió el encargo del monarca, después de que durante dos días este recibiera a los líderes parlamentarios.

El socialista, vencedor de los comicios del 10 de noviembre sin mayoría absoluta, ha anunciado que gobernará en coalición con la izquierda radical de Podemos, para la que habrá varios ministerios, incluida una vicepresidencia para su líder, Pablo Iglesias.

Pero para echar a andar la legislatura, Sánchez debe primero ser investido presidente del gobierno en el Parlamento.

A la vista de los posicionamientos de unos y otros, la llave está en manos de los separatistas de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), un partido que, en nombre de sus convicciones republicanas, no acudió a las consultas con el rey Felipe VI.

El PSOE de Pedro Sánchez lleva semanas negociando el apoyo de Esquerra, con un gran hermetismo, y desearía que la investidura fuera antes de Navidad, pero los independentistas apuntaron a enero.