EFE – Edición impresa

La presidenta de la Cámara de Representantes de EEUU, la demócrata Nancy Pelosi, ordenó ayer acelerar el proceso para un juicio político de destitución contra el presidente Donald Trump por abuso de poder para su beneficio personal, mientras este la acusó de sufrir un ataque de nervios.

“Nuestra democracia está en juego. El presidente no nos deja otra opción”, dijo Pelosi en una intervención televisada desde el Congreso en la que remarcó que Trump abusó de su poder para su propio beneficio político personal a expensas de la seguridad nacional de EEUU.

Pelosi justificó la decisión por las presiones de Trump a Ucrania para que investigase al exvicepresidente y aspirante a la candidatura presidencial demócrata Joe Biden y su hijo Hunter por presunta corrupción en ese país.

En este sentido, afirmó que las acciones del presidente han violado gravemente la Constitución y reconoció que tomaba la decisión con tristeza, humildad y respeto por los padres fundadores de la República.

La creciente tensión entre Pelosi y Trump quedó en evidencia cuando la líder demócrata abandonaba su habitual comparecencia semanal ante los medios y un reportero le preguntó si odiaba al mandatario y si ese era el motivo detrás de la investigación para abrirle un juicio político.

Aparentemente nerviosa y ya a pocos pasos de la puerta de la salida, la demócrata se paró en seco, respondió que los demócratas no odian a nadie y regresó de manera repentina al atril para continuar su contestación.

Apenas unos minutos después, Trump cargaba contra la legisladora al asegurar que había sufrido “un ataque de nervios” porque no aceptaba su éxito en la Casa Blanca.