El movimiento peatonal y vehicular en la zona Villa Adela es como en un día normal pese a la disposición. (Foto: periódico Bolivia)

Los choferes de minibuses y las comerciantes ambulantes realizan sus actividades en las madrugadas en búsqueda del sustento diario.

Roberto Medina / Bolivia Digital

La popular frase «Hecha la ley, hecha la trampa», sintetiza de alguna manera lo que sucede a diario en la ciudad de El Alto, donde, a pesar de que los casos de coronavirus ya suman 18, sus pobladores se resisten a acatar la cuarentena total, y es más, idearon varias alternativas para burlar los controles militares y policiales dispuestos en el Decreto Supremo 4200 para evitar arrestos y sanciones en procura de hallar el sustento diario; sin embargo, se exponen a la pandemia.

El cierre de algunas calles para la realización de ferias itinerantes, el uso de adultos mayores para transportar a otra gente en vehículos con autorización, reuniones en algunos domicilios en horas del día, comercios que atienden solo a sus «caseros» previa constatación de una clave y el traslado de pasajeros “solo hasta donde se pueda” son solo algunas de las mañas que son aplicadas a diario en esta urbe para seguir con las actividades.

Desde las 04.00, las actividades, principalmente en la Ceja, la extranca de Río Seco, Senkata, Puente Vela, Pacajes Caluyo, Villa Adela, la zona 12 de Octubre y el ingreso a Achocalla, se intensifican, ya que los comerciantes y transportistas tratan de ganar algo de dinero, mientras que los peatones van y vienen a paso acelerado de un lugar a otro, e incluso hay gente que sale a trotar o realizar ejercicios en algunas plazas con el pretexto de que en sus viviendas no tienen campo o quieren evitar el estrés por el encierro.

El transporte

Principalmente en Senkata, en el cruce hacia Villa Adela y la extranca de Río Seco se observa a diario gran cantidad de minibuses, taxis y camionetas que realizan carreras en tramos cortos, por lo general para llevar de una zona a otra a los comerciantes o a personas que quieren llegar a centros de abasto o entidades financieras.

Vehículos sin permiso circulan en la la zona de Río Seco. (Foto: Los Tiempos)

Sin el mínimo cuidado, puesto que no usan barbijos, alcohol en gel y menos guantes, los choferes, a pesar de que sus vehículos no cuentan con permisos de circulación, buscan un buen sitio y llaman a potenciales pasajeros para acercarlos por Bs 1 o Bs 1,50 hasta otros sectores o “hasta donde se pueda porque hay controles”.

Durante una intervención policial realizada ayer desde las 06.00, el coronel Tito Lucero, comandante regional de la Policía de El Alto, evidenció que muchos alteños no toman en cuenta el real peligro de la pandemia y, a pesar de que hay prohibiciones y restricciones, siguen abarrotando espacios públicos, mientras que la circulación vehicular y peatonal es casi normal.

En la extranca de Río Seco se observó gran cantidad de minibuses a la espera de pasajeros mientras que los comerciantes ambulantes ofrecían jugos, fiambres y desayunos.

“Hay bastante afluencia de personas, comercio y vehículos. Esa gente sale a las 04.00 o 05.00 a más tardar y establece puestos de venta móviles en su afán de burlar a la Policía, mientras que los choferes hasta competencia hacen, ya que entre ellos pelean por los pasajeros”, señaló con evidente molestia la autoridad.

Estos conductores ganan en menos de dos horas lo que les tardaría hasta mediodía en una jornada normal porque al estar las calles vacías no se registran trancaderas, lo que les permite imprimir grandes velocidades.

“En menos de media hora hemos detenido 10 minibuses, pero hay otros que siguen infringiendo y se dan modos para seguir circulando”, señaló.

Los controles entre el personal policial y de la Guardia Municipal son constantes, pero cuando los infractores ven a los uniformados deciden retornar a sus domicilios o probar suerte en otras zonas.

El sargento Ramiro Quispe considera que hay mucha indisciplina en El Alto y ello puede ocasionar contagios masivos, por eso pidió nuevamente a toda la ciudadanía que se quede en sus domicilios.

Puestos de venta, circulación de autos sin permiso y filas sin respetar el distanciamiento social en la zona de Villa Adela. (Foto: periódico Bolivia)

A pesar de que el decreto establece que la ciudadanía salga solo un día a la semana partir de la terminación de su cédula de identidad y una sanción de 1.000 bolivianos para los infractores, además del arresto de ocho horas, y un pago de 2.000 en el caso de los motorizados y su retención hasta que acabe la cuarentena, muchos ciudadanos alteños prefieren arriesgarse y salir en busca ―según ellos― del sustento diario.

Datos de la Policía señalan que los infractores cumplen el arresto de ocho horas, pero se niegan a pagar la sanción económica.

“Ya cumplí el arresto, pero no puedo pagar los 1.000 bolivianos porque he salido para vender algunas conservas, ya que soy comerciante informal. Si no tengo para el sustento de mi familia menos voy a tener para pagar una multa”, dijo un comerciante al salir de dependencias de la fuerza anticrimen alteña.

De igual manera, los choferes consideran que si tuvieran un trabajo estable de ocho horas al día con un salario mensual, no tendrían necesidad de salir por la prohibición y poner en riesgo a sus familiares.

“Sé que está mal, que no debería salir pero soy chofer y mi salario es al día. Yo entiendo, pero mis hijos no pueden entender lo que es el hambre, la necesidad, entonces yo debo trabajar, mi esposa igual. Es un riesgo muy grande, pero ante todo están mis hijos y a ellos tengo que llevarles algo para comer”, manifestó un conductor de minibús mientras esperaba pasajeros en el cruce hacia Villa Adela.

Salidas a otras poblaciones

El coronel Wálter Miranda, director nacional de la Dirección de Tránsito, señaló que muchos conductores también realizan viajes en las madrugadas a distintas poblaciones, principalmente circundantes al lago Titicaca y rumbo a Oruro, por ello remarcó la importancia de fortalecer los controles militares y policiales.

La autoridad dijo que algunos conductores no hacen caso a las recomendaciones y prohibiciones.

“Quieren ganar algo de dinero, pero si por desgracia se contagiaran, esos recursos no les alcanzará para un tratamiento médico. Piensen en sus familias, en sus hijos y en el daño que les podrían ocasionar”, recomendó.

Ferias en las madrugadas

El coronel Lucero señaló que en El Alto hay cierto nivel de acatamiento de la cuarentena para velar por la seguridad y la salud, pero por parte de quienes viven en hogares establecidos y con ciertas comodidades.

“Ellos se recluyen y se quedan en sus casa, pero las personas que tienen el sustento con base en el trabajo diario son los desobedientes porque buscan el dinero para su subsistencia, entonces salen a las calles a trabajar de lo que pueden y hacen que la ciudad de El Alto se convierta en foco de infección que incluso puede llegar a La Paz”, afirmó.

Según la autoridad, los comerciantes decidieron adelantar los horarios de las ferias, es así que las ventas inician a las 04.00, y en el caso de Villa Dolores a las 02.00.

“El trabajo policial así es más dificultoso porque tenemos que lidiar con ellos en las madrugadas, hasta las 06.00 más o menos, y luego del mediodía nuevamente haciendo que cierren los negocios. La Policía está detrás de ellos todo el tiempo para que no haya desmanes”, explicó.

Añadió que en muchos casos la desobediencia e ignorancia hacen que la propagación del coronavirus sea tratada como un tema superficial porque aún no se ven los verdaderos y reales alcances de la pandemia.

“Nuestra labor, antes de ser coercitiva o sancionatoria, es persuasiva y concientizadora sobre los efectos, pero lastimosamente tienen un modo de pensar que es difícil de romper y ello es un problema para todos. Nosotros, como policías, en vez de cuidar a nuestras familias cuidamos a familias ajenas y no recibimos la ayuda acatando la cuarentena”, estableció.

Distritos más indisciplinados

Actualmente hay 18 casos positivos de COVID-19 en la ciudad de El Alto y cuatro fallecidos, hechos que se produjeron en cinco de los 14 distritos.

Al respecto, la alcaldesa Soledad Chapetón indicó que se marcará la coordinación en los cinco distritos y para ello se hablará con los representantes de las organizaciones sociales y gremialistas para que se respeten las disposiciones.

“Habrá más operativos conjuntos en la madrugada porque El Alto tiene un millón de habitantes que hacen un gran esfuerzo para cumplir la cuarentena, pero no se debe olvidar que acá viven personas que trabajan en el comercio informal. La población cumple, pero hay puntos focalizados que se deben reforzar con militares y policías”, manifestó.

Según el reporte del Ministerio de Salud, en el Distrito 1 hay cuatro contagios, en el Distrito 8 otros cuatro; tres en el Distrito 2, uno en el Distrito 3 y otro en el Distrito 4, mientras que el resto de los casos está diseminado en otros distritos.

Algunas autoridades y dirigentes consideraron que se debería militarizar esos distritos o endurecer las sanciones y los controles, pero la Alcaldesa expresó su confianza en que la población acatará las medidas de a poco, mientras se hacen más operativos, principalmente en los sitios donde se desacata más la cuarentena.

“No queremos estigmatizar a ninguna zona porque el objetivo de la presencia de los comercios es para proveernos de alimentos, entonces, una vez que se cumpla con el abastecimiento seremos más contundentes en cumplimiento de horarios y distancias”, señaló.

La Policía sigue firme

A pesar del incremento de casos y el incumplimiento de varios ciudadanos, la Policía sigue firme en su misión de contener la propagación del virus y hacer entender la importancia de mantener con disciplina la cuarentena para que las cifras no sigan aumentando.

“El ánimo de la Policía y de todos sus efectivos es alto, estamos mentalizados en que debemos hacer frente a la pandemia y a lo que pueda presentarse porque depende del accionar nuestro para salir adelante. El sacrificio es abnegado porque a pesar de los riesgos que corremos en todo momento por estar en contacto con todas las personas, podemos contagiar a nuestras familias, pero aun así continuamos con nuestra labor», resaltó la autoridad policial.

El coronel Lucero remarcó que la institución del orden está lista para seguir con la labor ahora que se amplió la cuarentena hasta fin de mes, por lo tanto, las actividades serán normales en cuanto a los controles, operativos y supervisión.

“Hay momentos que uno se siente bajoneado y triste por la realidad, pero entre camaradas nos apoyamos y seguimos adelante como institución y seguimos colaborando a la población. Pido una vez más a los distritos renuentes que cumplan la cuarentena porque se trata de la salud de todos y estamos seguros de que con su apoyo todo el país saldrá adelante”, señaló.