Científicos crearon un anticuerpo monoclonal que derrotó al coronavirus en un laboratorio de la Universidad de Utrecht, en los Países Bajos. (Foto: AFP)

Representantes de la Organización de las Naciones Unidas demandaron que los nuevos medicamentos sean tratados como bienes públicos globales disponibles y accesibles.

Agencias / Bolivia – Edición impresa

La carrera por encontrar una cura contra el coronavirus ha despertado el interés de varios países para ser los primeros en tener la solución en el menor tiempo posible.

Ante esta situación, tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) como líderes políticos y hasta el máximo representante de la Iglesia católica, expresaron su deseo de que los futuros tratamientos estén al alcance de todos.

Los líderes mundiales se comprometieron en abril a acelerar las pruebas, fármacos y vacunas contra el COVID-19, y a compartirlas en todo el mundo, pero Estados Unidos no participó en la iniciativa del  organismo internacional.

Asimismo, representantes de las Naciones Unidas pidieron un esfuerzo global para desarrollar y distribuir a todo el mundo y a precios asequibles, vacunas, tratamientos y kits de pruebas contra la enfermedad.

“Estas nuevas herramientas nos ayudarán a controlar completamente la pandemia y deben ser tratadas como bienes públicos globales disponibles y asequibles para todos”, señaló el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Antonio Guterres, al inicio de una conferencia mundial de donantes que pretendía recaudar al menos 8.000 millones de dólares para la lucha contra el coronavirus.

Por su parte, el jefe de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, señaló en el mismo evento que “la medida definitiva del éxito no será la rapidez con la que podamos desarrollar herramientas, tendrá que ver con cómo podemos distribuirlas equitativamente. Ninguno de nosotros puede aceptar un mundo en el que algunas personas están protegidas mientras que otras permanecen expuestas”, según un reporte de la agencia Reuters.

Precios asequibles

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en una entrevista concecida a la Deutsche Welle (DW), expresó que la vacuna es lo único que vencerá al coronavirus, por ello esta debe ser a un precio justo y asequible para todos.

“Es muy importante para nosotros que juntos encontremos una respuesta sólida contra el coronavirus, el cual no conoce fronteras ni nacionalidades. Solo podemos vencer al virus con una vacuna. Es por eso que tenemos que actuar globalmente y de manera coordinada porque además queremos evitar que la vacuna sea para beneficio solo de quienes puedan costeársela”, afirmó.

Indicó que se comenzó a coordinar la búsqueda de la cura, pero que se necesita  crear también la capacidad para producirla una vez que la obtenga, ya que se necesitarán millones de dosis. 

“Luego tenemos que asegurarnos de que se distribuya a todos los rincones del mundo a un precio justo y asequible, pero necesitamos dinero y estamos trabajando en eso”, reiteró.

Los líderes mundiales buscan que el acceso al antídoto sea irrestricto. (RRSS)

Trabajo conjunto

La canciller alemana, Angela Merkel, instó también a cooperar en la lucha contra la propagación del COVID-19 y trabajar conjuntamente por la elaboración de test, medicamentos y una vacuna “para todas las personas”.

“Se trata de cómo desarrollamos una vacuna para todas las personas del mundo y ponemos a disposición medicamentos y buenas posibilidades de diagnóstico”, aseguró.

Merkel refirió que los expertos estiman que hacen falta unos 8.000 millones de euros para esta tarea y llamó a que “muchos actos” del sector público y del privado a que constituyan una “gran alianza”.

“Alemania es consciente de su responsabilidad y está dispuesta a realizar una clara contribución financiera”, agregó.

Acceso universal

Por su parte, el papa Francisco sostuvo que también era importante “garantizar el acceso universal a las tecnologías esenciales que permitan a cada persona infectada, en todas las partes del mundo, recibir el tratamiento médico necesario”.

El Sumo Pontífice alentó la cooperación internacional para hacer frente a la crisis y combatir el virus, que ha infectado a casi 3,5 millones de personas y ha matado a más de 240 mil en todo el mundo.

“Deseo apoyar y alentar la colaboración internacional que se está llevando a cabo con diversas iniciativas para responder de manera adecuada y efectiva a la grave crisis que estamos experimentando”, apuntó el Papa durante el rezo del Regina Coeli, la oración del domingo que sustituye al Ángelus durante el tiempo pascual.

Seis vacunas candidatas

Científicos de todo el mundo están trabajando sin descanso para hallar la cura contra el COVID-19. En la actualidad, según la British Broadcasting Corporation (BBC), ya hay seis proyectos que se están probando en humanos, una de las principales metas.

Moderna es una empresa biotecnológica de Massachussetts, Estados Unidos. Están probando una estrategia novedosa: ‘entrenar’ al sistema inmune de una persona para generar una respuesta para combatir el virus.

La vacuna de este laboratorio, llamada mRNA-1273, no está producida con el virus que causa la enfermedad, como sería habitual, sino que está basada en un ácido ribonucleico mensajero.

Se trataría de inyectar un pequeño segmento del código genético del virus creado por laboratorio, y que éste provoque una respuesta del sistema inmune.

También en Estados Unidos, en Pennsylvania, está Inovio, una empresa que trabaja con la misma estrategia que sus competidores de Massachussetts. 

En China hay varios proyectos. Uno lo lidera CanSino Biologics. Su vacuna se llama AD5-nCoV y usa como vector una versión no replicante del adenovirus, que causa el resfriado común. Este vector transporta el gen de la proteína S de la superficie del coronavirus, con la que se intenta provocar la respuesta inmune del paciente.

El Instituto Médico Genoinmune de Shenzhen está trabajando en la vacuna LV-SMENP-DC. Se basa en el uso de células dendríticas modificadas con vectores lentivirales.

El tercer laboratorio en China que está más adelantado es el Instituto de Productos Biológicos de Wuhan, que trabaja en una vacuna inactivada que requiere producir partículas del virus en reactores, para después purificarlos y que pierdan su capacidad de enfermar.

En Reino Unido, en concreto en la Universidad de Oxford, está la candidata europea. Es un formato parecido al de CanSino. Se trata del uso como vector de una versión atenuada de un adenovirus del chimpancé, modificado para que no se reproduzca en humanos. Fue este modelo con el que se consiguió la vacuna del MERS.

Amenaza significativa

El director ejecutivo de la OMS para Emergencias Sanitarias, Mike Ryan, señaló que aunque muchos países aún están pasando por una etapa crítica, otros dejan en evidencia que es posible, en cierta medida, contener el avance del brote del coronavirus. “En ese sentido, hay esperanza”, aseguró Ryan, según un reporte de Russia Today (RT).

“A nivel mundial la situación sigue siendo muy, muy grave, pero el patrón de la enfermedad y la trayectoria del virus son muy diferentes en distintas partes del mundo en este momento”, explicó.

Ryan sostiene que esto muestra que es posible controlar la enfermedad y que es posible reanudar la vida económica y social “con extrema precaución y vigilancia”. 

“Estamos en el medio de la lucha por nuestras vidas, todos en todo el mundo”, señaló Ryan, recordando que seguirá habiendo un “riesgo significativo y extendido” hasta no tener una “vacuna segura y efectiva disponible para todos”.