Comerciantes se habían instalado en dicha feria pese a la cuarentena. (Foto: Captura de Unitel)

Bolivia Digital

A pesar de que están prohibidas las aglomeraciones de gente en espacios públicos, como medida para evitar la propagación del coronavirus, desde muy temprano cientos de comerciantes se apostaron en las zonas 16 de Julio y Ballivián, en El Alto, para la venta de diversos productos.

Ante esta situación, efectivos policiales y militares se desplegaron para desalojar a todos los vendedores y compradores.

Diversos medios de comunicación reflejaron que desde las 02.00 empezaron a llegar los comerciantes e instalaron sus puestos de venta a lo largo de la avenida Panorámica, de igual manera, gran cantidad de gente se trasladó hasta dicho sector para realizar compras.

Aproximadamente a las 06.30, los uniformados empezaron a llegar y desalojaron a toda la gente, previa explicación del riesgo que corría su salud porque en dicha urbe hay más de 50 casos positivos.

Muchos comerciantes se molestaron por la intervención policial y militar e indicaron que tienen que trabajar para llevar alimento a sus hogares.

Pese a las protestas, la multitud se dispersó de a poco.

En la zona de la extranca de Río Seco, el panorama fue similar, hubo cientos de personas dedicadas a diversas actividades.

Vendedores de ropa, comida e incluso choferes de transporte público realizaron sus actividades con absoluta normalidad.

Incluso se observó mucha aglomeración de minibuses que tenían sus letreros y discos.

“Es una pena que pasen estas cosas porque mientras nosotros arriesgamos nuestras vidas por cuidar al resto de los bolivianos, hay gente que no quiere hacer caso. Los choferes de minibús incluso llevan pasajeros a diversas rutas”, dijo un efectivo policial.

Decomiso de bebidas alcohólicas

El coronel Wálter Sossa, director de la Fuerza Especial de Lucha contra el Crimen (FELCC) de la ciudad de El Alto, informó que de manera paralela se realizó un operativo en la avenida Rodolfo Palenque, donde se incautaron 804 botellas de bebidas alcohólicas que eran vendidas por comerciantes mayoristas en licorerías, bares y tiendas.

“Hay cuatro arrestados que fueron puestos a disposición del Ministerio Público por la comisión de delitos contra la salud pública. Quiero recordar que solo hay permiso para la venta de productos de primera necesidad y no para bebidas alcohólicas. Estas personas se dedicaban al comercio desde las 02.00 para evitar los controles policiales”, añadió.