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Freddy Choque / La Paz – Edición impresa

La aplicación de impuestos a las exportaciones agrícolas y compra de dólares en Argentina encarecerá y reducirá la actividad productiva–comercial de ese país, que podría ser aprovechada por Bolivia para llegar a más  mercados internacionales.

Según el gerente general del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Gary Rodríguez, Argentina aplica una política económica contraria a la de Bolivia; que en vez de liberar las exportaciones las restringe y castiga con impuestos.

“A corto plazo, esto generará un encarecimiento en la actividad productiva de Argentina y perderá competitividad en mercados del exterior. Los agricultores dejarán de producir y eso podría ser aprovechado por Bolivia para ampliar su oferta exportable y copar los mercados que el país vecino dejará”, dijo.

El gobierno del presidente Alberto Fernández, en Argentina, envío el martes al Congreso el proyecto de Ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva, que propone fijar un impuesto del 30% a la compra de dólares e incrementa los aranceles de exportación agrícola (33% para la soya y 15% para el trigo y maíz, mientras que los derechos a la exportación que pagan los productos agroindustriales serán limitados a un 5%).

Para el presidente de la Cámara Nacional de Despachantes de Aduanas (CNDA) de Bolivia, Antonio Rocha, esta política impositiva incrementará los costos de producción y limitará a la Argentina llegar a mercados del exterior. “Lo que restrinja Argentina se convertirá en una ventana de oportunidades para Bolivia y países de la región”, dijo.

En lo que se debe tener cuidado, acotó, es en el control fronterizo porque cuando hay restricciones a las exportaciones se genera el “contrabando de exportación”, que podría afectar principalmente a la industria boliviana de alimentos.

Venta de divisas

En este punto, Rodríguez y Rocha coincidieron, por separado, que el aplicar un impuesto a la compra de divisas (dólares) supone limitar las importaciones y el acceso a esa moneda.

“En este caso hay un doble efecto: uno, contener el tipo de cambio, y otro encarecer las importaciones”, explicó Rocha.  

Consultados sobre el efecto que tendrá en el país, mencionaron que repercutirá en el envío de remesas porque directamente encarecerá la transferencia de dólares.

A decir del Gerente del IBCE, la medida asumida por el Gobierno argentino es “desesperada” y va a tener efectos negativos especialmente en la actividad agrícola, productiva y de exportación. Pero, para Bolivia significará una ventana de oportunidades y supondría captar capitales del país vecino para la producción nacional.