La ministra de la Presidencia, María Nela Prada, en conferencia de prensa. (Foto: Gonzalo Jallasi)

Williams Ramírez / Ahora El Pueblo Digital /

La ministra de la Presidencia, María Nela Prada, en conferencia de prensa en la Casa Grande del Pueblo, destacó cualquier tipo de protesta, como un derecho constituido, porque el país vive en una democracia intercultural que se recuperó gracia a la lucha, la conciencia y la unidad del pueblo boliviano, pero lo ocurrido en Santa Cruz no tiene nada parecido con ese concepto.

“Lo que está pasando con el llamado paro cívico está muy lejos de ser una protesta pacífica, desde el primer día, como los señalamos, hubo un bloqueo forzoso de calles y de carreteras, contra la voluntad de muchos vecinos, trabajadores que querían seguir llevando el pan de cada día a sus hogares, desde el primer día hubo una víctima fatal que se oponía a este paro”, explicó Prada.

En 20 días, en los que se lleva adelante el paro en la capital cruceña, se registraron cuatro violentas muertes y más de cien heridos, además de innumerables violaciones a los derechos humanos. Los decesos y vulneraciones para la autoridad tienen nombre y apellido, ya que los discursos y acciones vividas en el departamento tienen corte fascista y racista.

“Las afirmaciones del gobernador, del presidente del Comité Cívico Pro Santa Cruz y de otros grupos violentos que se han se desplazados por la ciudad de Santa Cruz generando terror, fundamentalmente, en las tardes y noches cruceñas, respecto a la radicalización de esta medida, respecto a la violencia, respecto a muertos, se ha cumplido y hoy estas personas son las responsables y quienes tienen manchadas sus mandos con sangre del pueblo”, manifestó.

El llamado paro cívico generó muerte, dolor, violencia racismo, discriminación, terribles vulneraciones a los Derechos Humanos, intolerancia, odio, pobreza y hambre.

Desde el primer día, hubo una víctima fatal que se oponía al paro, buscando que se garantice su derecho al trabajo.

“Hemos visto justamente atentados a la vida, atentados a la integridad física, atentados al trabajo, atentados a la economía, atentados a las ollas de las madres cruceñas, especialmente, de las más vulnerables”, reflexionó la ministra.

Recordó que el Gobierno nacional desde el primer tomó acciones iniciando el pedido a todas las instancias llamadas por ley a actuar con celeridad para que se haga justicia, y que estos hechos nunca más vuelvan a repetirse, bajo el slogan de paro cívico pacífico.

La violencia que se genera en Santa Cruz por defender el paro no pueden normalizarse, y no debe invisibilizarse, no se puede mostrar solamente la cara bonita del paro, del churrasco, de piscinas, de cantos y confraternizaciones y no mostrar lo que estamos viendo en noches de terror el pueblo y además en días también de terror para quienes se quieren desplazar a comprar sus alimentos o a sus trabajos, quienes se suben a micros para poder trabajar; transportistas, familia gremial y muchas familias cruceñas.

Después de recapitular tanto los hechos específicos de violencia que sembraron muerte, causaron heridos, agresiones y humillaciones públicas; como la hermenéutica y modo de operar general de los grupos irregulares que amedrentan a la gente para que no trabaje ni circule y se arrogan ilegalmente la potestad de pedir identificación y “pases” de circulación, Prada se enfocó en que poco a poco las mayorías silenciadas y excluidas por las élites que llevan adelante la medida, van haciendo escuchar su voz.

“El costo del paro está sobre las espaldas de las familias más pobres y vulnerables. Hay un pueblo cruceño en marcha que ha dicho ‘no’. Cada día hay más voces que se están levantando y dicen que estos hechos no pueden quedar invisibilizados y en la impunidad”, manifestó.

Concluyó enfatizando que “cada vez somos más los que no le tenemos miedo al gobernador y sus actitudes fascistas y que poco a poco vamos a construir una Santa Cruz mejor para nuestros hijos”.