AZUL Silvia Peñaloza 1978

Jackeline Rojas Heredia

Los reconocimientos más importantes en el área cultural son el Premio Nacional de Cultura, en el que se reconoce la trayectoria y el aporte del o la artista, y el de Gestión Cultural, que se otorga a una persona o institución que lleve adelante programas y proyectos en esa línea.
En 2017, el primero fue para la artista plástica y maestra Silvia Peñaloza y en Gestión para el equipo que integra la Galería de arte Manzana 1 en Santa Cruz.
El premio para la segunda categoría refuerza la importancia del espacio dirigido “por artistas para artistas”, un esfuerzo voluntario que inició con la pintora esloveno-boliviana Ejti Stih y los artistas Juan Bustillos y Vania Carvalho.
El espacio cumplió 12 años de labor permanente; los mencionados, junto a voluntarios y a personal con ítem (que dio la Alcaldía luego de varios años), llevan adelante distintas exposiciones de arte y otras actividades culturales en la capital del oriente. Los recursos se suman de varias fuentes públicas y privadas, empresas financiadoras, pero sobre todo del grupo de “los amigos de la Manzana 1”, artistas y personas voluntarias que aportan entre Bs 100 y Bs 300 al mes. Los impulsores y principales gestores de la idea no perciben salario y su trabajo, al día de hoy, siempre fue voluntario.
Ejti Stih, bella, y de eterna sonrisa, es abierta para compartir y narrar todo y más de lo que uno quisiera saber. Juan Bustillo, conocido escultor, de carácter más serio, pero atento a colaborar con todo y todos, despierto a los detalles, muy entregado a sus obras. 
Años atrás (2009) trabajaron arduamente junto a otros artistas para consolidar ‘La ruta del vino y del arte’ en Concepción-Uriondo (Tarija); ya entonces resolvían los inconvenientes surgidos, reían y compartían sin distinción alguna logrando que tanto pobladores como visitantes se sintieran en casa, detalles que no se olvidan y que a la hora de saber que hoy son merecedores del Premio Nacional de Gestión Cultural no sorprenden, porque es simplemente  la consecuencia del trabajo y la coordinación armónica de un “verdadero equipo”.
La Manzana 1, sin embargo, se enfrentó a personas que quisieron cerrarla, anular el comodato que está en un sitió público, en pleno centro cruceño. Y cuando los artistas estaban casi resignados al hecho, la población se movilizó en su defensa, un hecho inolvidable para los protagonistas de esta historia que jamás imaginaron recibir el afecto incondicional de una masiva población que los quiere y que se alimentó y se alimenta de arte, a través de las más de 105 exposiciones que se han realizado a lo largo de todo este tiempo. 
“Yo no lo creía y pensamos que nadie trajo una maleta tan grande como ésa (señala la maleta) para postular”, dijo Stih muerta de la risa. Leyla Ana, la gerenta del espacio, aclaró: “Pasa que la galería tiene una disciplina en la elaboración de memorias, catálogos, folletería impresa, que es lo que queda e impacta, y todo eso trajo Ejti y fotocopias de los impresos”. 
Además añadió: “Juan y Ejti te hablan con demasiada humildad. Yo he sido testigo de tantas cosas por las que ellos pasaron para seguir adelante”. Juan a su vez se levantó y ayudó a mover unos cuadros de arte antiguo en el patio del Ministerio de Culturas adonde llegaron juntos para recibir el premio. Luego retonó y dijo: “para mí son años de muchas satisfacciones, cuando empezamos lo que hicimos fue pensar cómo quería un artista ser tratado y así lo hicimos, tratamos a todos como quisiéramos que nos traten a nosotros, los mandamos a tomar café y nos ocupamos de instalar sus obras”. Antonio Dávila, administrador y fotógrafo, dice sentirse orgulloso de integrar el equipo de Manzana 1.
Se mencionó a muchas otras personas más que aportaron y aportan al proyecto y lo que no se dejó esperar es el brillo en la mirada de Stih. “Tratamos y trataremos de hacer más publicaciones sobre los que ya no están o los que podrían irse y que a veces ni monografía tienen. Lo hemos hecho de Emilio Pedraza, Lorgio Vaca, queremos hacer de Tito Curamoto también, para que estas cosas no se pierdan, la documentación es importante”. Como siempre, el espacio es breve para narrar muchos otros sueños compartidos, lo que queda es saber que el proyecto Manzana 1 continúa y continuará en pie”, dijo.

Silvia Peñaloza, Premio Nacional de Culturas
Paceña de nacimiento, fue elegida como Premio Nacional de Culturas en mérito a sus 50 años de producción artística, pero ella aclaró que también influyeron las distintas facetas que a lo largo de su vida la han destacado como una maestra, luchadora y entregada a sus ideales de justicia y libertad.
Peñaloza busca en sus recuerdos los momentos más importantes en su vida y narró: “He sido fundadora de varios colectivos de artistas, en los que han estado integradas personalidades de renombre como Ricardo Pérez Alcalá, Javier Fernández, Alandia, en fin. Ha sido una etapa en la que les dimos a los artistas la oportunidad de expresarse y he sido fundadora del primer sindicato de artistas plásticos, por lo cual salí al exilio, escapé de la dictadura, he vivido en Ecuador”, compartió.
A su retorno a Bolivia, la artista organizó la Carrera Nacional de Artes en la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) y ejerció la cátedra durante 21 años, en paralelo llevó adelante entre una a dos exposiciones por año, jamás detuvo su producción. Previamente al premio más importante al área cultural, el Ministerio de Educación, en concordancia al programa que lleva delante de reconocimientos y titulación a grandes maestros en el campo de todo lo que involucra arte y cultura, le otorgó a Peñaloza el título de Maestra de las Artes.
“Me siento muy halagada por ambos reconocimientos que para mí implican un alto grado de responsabilidad”, afirmó.
Parte de la obra pictórica de Silvia Peñaloza será inaugurada hoy en el Museo Nacional de Arte (MNA) dependiente de la Fundación Cultural del Banco Central (FCB-CB). La muestra titula: Silvia Peñaloza-50 años, y su apertura es a las 19.00 en el Patio de Cristal del MNA. 
De acuerdo al boletín de prensa, José Bedoya, director del MNA, dijo: “La cotidianidad de nuestra ciudad, desde los difíciles días del enfrentamiento por la defensa de la libertad, la democracia y los valores de la solidaridad que caracterizan a su generación; de los días de íntimo recogimiento que confortan a los paceños, de la celebración al festejo, de la marcha de protesta al desfile cívico; de la montaña que cierra nuestro horizonte al azul profundo del cielo, que nos proyecta a las estrellas; de los rascacielos a las casas que escalan las laderas, de los centros comerciales a las chiwiñas en los mercados, en fin, de todo esto —real y maravilloso que conforma una manera de vivir única—, alimentó en su transitar por 50 años el valioso trabajo de Silvia Peñaloza”.
Peñaloza suspiró y casi para sí misma dijo: “Ha sido una vida de varias facetas. Nunca dejé de exponer. Los 50 años son simplemente 50 años de trabajo, de taller, trabajo en taller, diría. Las exposiciones suman más de 50, creo que ha sido una vida de aporte a la cultura nacional durante mucho tiempo, y aporte también a la formación de varias generaciones que prefiero no nombrar para no olvidarme alguna”, remarcó.
Sobre las fuentes que guiaron su inspiración, también existe nostalgia y algo de dolor en su voz. “El hecho de haber vivido tantas dictaduras, el miedo que ha marcado a tantos artistas, un miedo que sentí y que fue acompañado de las ideas que tenía de cómo debería ser la justicia, la libertad en todo sentido”. La artista sin detallar mucho contó también que fue discriminada por ser mujer, que le tocó abrirse camino y espacio a costa de nunca dejarse vencer. Sobre cambios en ese sentido no se siente muy optimista. “Yo sigo creyendo que vivimos en un mundo patriarcal, la mujer debe luchar en todos los ámbitos, el machismo no se ha perdido ni se va a perder”, finalizó.

 

Características y detalles de los reconocimientos nacionales

Los premios culturales más importantes en Bolivia provienen de fondos tanto del Ministerio de Culturas y Turismo como del Gobierno Autónomo Departamental de La Paz. 
El Premio Nacional de Culturas está destinado a escritores, investigadores culturales y/o artistas bolivianos y bolivianas, cuyo trabajo literario y/o artístico  haya contribuido y contribuya al desarrollo de las culturas nacionales en sus distintas manifestaciones. 
El Premio Nacional de Gestión Cultural  Gunnar Mendoza es el único concurso nacional destinado a gestores, promotores culturales bolivianos y bolivianas, cuya labor haya contribuido o bien contribuya al fomento y desarrollo de actividades destinadas a promocionar y reproducir la cultura nacional.