Miembros de la Asociación Boliviana de Chefs sirven los primeros platos del chairo más grande de Bolivia. (Foto: Jorge Mamani)

• Redacción Central/

El aroma característico del perejil, chuño, verduras y carne hervidos se extendió por toda la plaza con el plato de chairo más grande del mundo y con ello el inicio de las fiestas julianas. Ayer, decenas de habitantes de La Paz asistieron al atrio de la iglesia de San Francisco para degustar el tradicional platillo.

Además de gastronomía, la actividad contó con baile y música folklórica, así la jornada se llenó de cultura paceña. El presidente de la Asociación Boliviana de Chefs, Pedro Cadena, fue uno de los líderes del proyecto junto con la concejala Eliana Paco.

“La iniciativa nace para promocionar la diversidad culinaria que tenemos en nuestro municipio. Estuvo encabezada por nuestros hermanos de la Asociación de Chefs de Bolivia, así como por instituciones como la Primera Escuela de Hotelería y Turismo de Bolivia (EHT), entre otras”, explicó Paco.

Concejales, senadores y otras autoridades degustaron del chairo que se sirvió cerca del mediodía. Unos cincuenta estudiantes de cocina, ataviados con mandiles y gorros, sirvieron plato tras plato a trabajadores mineros, líderes indígenas y habitantes de la ciudad.

“Al hablar de cocina, también tenemos que hablar de nuestros hermanos agricultores, de la reactivación económica y de la productividad en el municipio. En esta ocasión nuestros hermanos de Marca La Cumbre, del Distrito 22, han proporcionado los insumos para cocinar este chairo, conmemorando los 213 años de nuestra gesta libertaria”, dijo la autoridad edil.

El chairo es uno de los primeros platillos que fusionan las tradiciones culinarias españolas y nativas en La Paz, narró el director de la EHT, Guillermo Iraola. Es parte de la herencia mestiza de se forjó en Bolivia desde la Colonia.

Cuando llegaron los españoles a tierras bolivianas, en 1532, trajeron consigo sus propios ingredientes, entre ellos el cordero, las habas, zanahorias y diferentes hierbas aromáticas. En el altiplano encontraron papas, chuño, ocas y mote de maíz, entre otros.

“Antes del cerco a la ciudad de La Paz se cultivaban ya ingredientes europeos, como arvejas y habas en los campos aledaños a la urbe y también se criaban corderos. Por lo tanto, en el momento en que llegaron las tropas españolas a liberar a la ciudad, tomaron los ingredientes que pudieron encontrar y prepararon en la plaza Murillo una gran olla de sopa para saciar el hambre de los habitantes, allí nace la mezcla que llegaría a ser el chairo”, comentó el chef.

Organizan ofrenda a la Pachamama

Como parte de la Comisión de Desarrollo Humano y Culturas, la concejala Joselinne Pinto organizó ayer una ofrenda a la Pachamama o Madre Tierra. Se dispuso esta mesa ritual para pedir buenos augurios para toda la ciudad el primer día de julio, mes en el que se conmemora el grito libertario de 1809.

“Con esta k’oa queremos pedir prosperidad, salud y dinero para todos los hogares bolivianos, sobre todo cuando desde el municipio no se están presentado obras, ni siquiera se nos han presentado proyectos finales. Así que esperamos que con esta ofrenda podamos cambiar las cosas y salir adelante”, detalló la concejala.

Al acto asistieron varias autoridades ministeriales, colegas concejales de Pinto y ciudadanos partidarios de la autoridad. El encargado del ritual fue el dirigente de Escoma Julio Coarite.