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Redacción central – Edición impresa

La presidenta Jeanine Áñez designó ayer al expresidente de la ex Corte Nacional Electoral (CNE) Salvador Romero como vocal del Tribunal Supremo Electoral (TSE), dando así el primer paso para la conformación de esa entidad, que quedó sin sala plena después de los comicios anulados del 20 de octubre.

Se trata de uno de los siete vocales del TSE, que, por Constitución (inciso III, artículo 206), es designado por el o la presidenta; los otros seis tienen que ser seleccionados por la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) en el plazo de 20 días a partir de la aprobación del reglamento, que es debatido en ese órgano del Estado.

Durante el acto que se realizó en el Palacio Quemado, la Mandataria señaló que la designación del vocal representa una “decisión política” de su gobierno de apoyar a “la conformación de un Tribunal Supremo Electoral con personalidades notables, con los mejores hombres y mujeres del país, sin importar su procedencia”.

Destacó el profesionalismo y la capacidad del vocal designado, además de su amplio recorrido en la ex CNE como vocal y luego como presidente, y también el trabajo que cumplió en otras naciones, también en entidades vinculadas a la temática electoral.

Áñez citó al filósofo español José Ortega y Gasset que, en su conocida obra La rebelión de las masas, señaló que “la salud de las democracias, cualquiera que sean su tipo y su grado, depende de un mísero detalle técnico: el procedimiento electoral”.

“Los bolivianos queremos elecciones justas, libres y transparentes”, demandó la Jefa de Estado.

Áñez señaló que ahora la ALP debe completar la sala plena del TSE con la designación de los seis vocales, quienes, además de organizar el proceso electoral 2020, tendrán la misión de recuperar la credibilidad y confianza de la población hacia la entidad.

En un discurso de poco más de 10 minutos, Romero indicó que asume la responsabilidad de la vocalía en el TSE, en representación del Gobierno, en un “momento crucial y complejo” que vive el país.

Sostuvo que “se requiere reencontrar la misión auténtica del Tribunal Electoral como una institución independiente de los poderes y partidos, garante de procesos incluyentes, equitativos y honestos que desembocan en resultados verídicos sobre los cuales se construyen gobiernos legítimos y a la larga una democracia sólida”.

Por ello, demandó compromiso para asumir los principios que guían cualquier organismo electoral comprometido plenamente con su razón de ser: el apego a las normas que regulan las actividades partidarias y electorales, y la votación limpia aceptada por los candidatos circunstancialmente derrotados, que reconocen el triunfo del adversario y a la vez se preparan para los siguientes desafíos.

Habló de la imparcialidad que debe tener el TSE y señaló que “si el organismo electoral desea ser respetado, debe ser irreprochable”.

Al aludir al proceso electoral del 20 de octubre, que fue anulado por una serie de irregularidades que presentó, según la Organización de los Estados Americanos (OEA), Romero dijo que “la experiencia nos ha demostrado que el árbitro con camiseta partidaria es solo una ganancia de corto plazo e ilusoria para los jugadores beneficiados y, a la vez, que la conducta contraria a las normas elementales de la rectitud desata la tensión política, social, la violencia y amenaza los fundamentos de la democracia”

“La independencia con respecto a todos los actores representa una verdadera victoria colectiva en el corto y largo plazo”, enfatizó.

La designación del primer vocal del TSE fue saludada por el expresidente Carlos de Mesa.

“Un gran acierto de la Presidenta Áñez. Sin duda, Salvador Romero es la personalidad más idónea para formar parte de un nuevo TSE imparcial. Su trayectoria, su experiencia y su prestigio latinoamericano, lo avalan”, escribió el también expostulante presidencial en su cuenta de Twitter.

Mientras que el embajador de la Unión Europea (UE), León de la Torre, sostuvo que la designación de Romero es “una buena señal” porque “es una personalidad reconocida, no solo en Bolivia sino mundialmente”.

“Es un experto electoral, ha sido presidente de la (ex) Corte Electoral, en momentos delicados también, y espero que los demás integrantes del Tribunal Supremo Electoral sean de una talla parecida a él, porque eso será una garantía de un proceso electoral transparente y creíble”, afirmó De la Torre.

Por la Ley 018 del Órgano Electoral Plurinacional, la Jefa de Estado también debe designar a una o un vocal —de los cinco— en cada uno de los nueve tribunales electorales departamentales.

De acuerdo con la Ley 1266 de Régimen Excepcional y Transitorio para la realización de Elecciones Generales, la Cámara de Diputados tiene 20 días para el proceso de selección luego de la aprobación del reglamento.

El mismo plazo tienen las asambleas legislativas departamentales para designar a los cuatro vocales de cada TED.