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Redacción Bolivia/Edición Impresa

La jefa de Estado, Jeanine Áñez, y la alcaldesa de El Alto, Soledad Chapetón, acordaron ayer trabajar en una agenda compartida en diferentes áreas para atender las demandas de la población de esa urbe.

“Agradezco la decisión de la Presidenta de poder trabajar en el marco del respeto institucional, que es un primer resultado que nos llevamos de esta gestión; y también ha tomado la decisión de que podamos trabajar en una agenda compartida con las diferentes carteras de Estado, para poder avanzar en los temas que tenemos pendientes y en las necesidades que ha presentado nuestra población expresada en diferentes notas, comunicados y resoluciones”, señaló Chapetón en conferencia de prensa luego de la reunión con la Mandataria.

Áñez recibió a Chapetón en el Palacio Quemado. Analizaron temas referidos a la coyuntura nacional y evaluaron la situación de El Alto, donde las protestas de sectores opositores dejaron 10 muertos luego del traslado de un convoy de combustibles a La Paz, el 19 de noviembre.

A la finalización del encuentro, la burgomaestre alteña pidió al Gobierno coadyuvar y acompañar la reconstrucción de esa ciudad y revertir “ese trato injusto que ha recibido en los últimos años”.

Dijo que en la reunión se expusieron los requerimientos que tiene esa urbe, entre ellos, la construcción de los 10 carriles de la avenida 6 de Marzo, complementación de la carretera a Viacha, proyectos de pavimento y adoquinado, construcción de unidades educativas, módulos y aulas.

También mencionó que puso en conocimiento de la presidenta Áñez que los recursos nacionales destinados a El Alto los dividieron e hicieron pelear. “Prácticamente no se ha respetado a una institución como es la Alcaldía Municipal como su primer ente y nexo con la sociedad civil”, manifestó.

El Alto fue una de las ciudades donde se registraron violentos enfrentamientos, con personas fallecidas, como consecuencia de las protestas generadas a partir de la renuncia del presidente Evo Morales.

Chapetón señaló que la mayoría del pueblo alteño aplicó una resistencia pacífica y cuidó sus vidas y sus bienes.

“El alteño ha mantenido una resistencia pacífica, de resguardo a sus domicilios. Hemos tenido que aguantar días de pesadilla”, relató a propósito de la ola de vandalismo que destruyó unidades policiales y ocasionó graves daños en la infraestructura pública.

De acuerdo con la Alcaldesa, los daños a la infraestructura pública ascienden a unos 85 millones de bolivianos; la mayoría de los destrozos corresponde a inmuebles de la Policía.