El presidente Luis Arce en el municipio Padilla, Chuquisaca. (Foto: @LuchoXBolivia)

Milenka Parisaca / Ahora El Pueblo digital /

El presidente Luis Alberto Arce Catacora denunció este domingo que quienes no ganaron en las urnas en las recientes elecciones nacionales y subnacionales otra vez confabulan y maquinan una nueva desestabilización y un nuevo golpe de Estado en Bolivia, como en octubre de 2019.

“La derecha hoy quiere levantar la cabeza, la derecha hermanas, hermanos, hoy quiere y pretende otra vez dividir al país. La derecha otra vez pretende ganar con esos sus movimientos lo que no pudo ganar en las urnas”, advirtió el Jefe de Estado durante su participación en el aniversario de la Federación Única de Trabajadores de Pueblos Originarios de Chuquisaca, en el municipio de Padilla.

El Primer Mandatario expresó esas palabras ante los últimos acontecimientos violentos que se viven en Santa Cruz, donde Luis Fernando Camacho, Rómulo Calvo y otros políticos de la élite cruceña, que participaron en el golpe de Estado de 2019, hoy promueven un paro cívico con bloqueos violentos para imponer que el Censo se realice en 2023, a pesar de que técnicos expertos representantes de todas las autoridades del país definieron que dicho proceso se desarrolle en 2024.

La insistencia de Camacho y quienes le acompañaron en la ejecución del golpe de 2019 en rechazar el diálogo, evidencia que el Censo es solo un pretexto, y que su verdadero objetivo es desestabilizar al Gobierno del presidente Arce.

“El Movimiento Al Socialismo (MAS), nuestras organizaciones sociales, vamos a defender lo que ganamos en las urnas y si es necesario en las calles, porque es inadmisible que pretendan ahora levantar la cabeza cuando no tienen el apoyo popular, cuando han demostrado un desgobierno durante un año y el pueblo boliviano dijo basta, y mayoritariamente votó en las urnas por un Gobierno del pueblo y para el pueblo”, señaló.

En ese contexto, manifestó al pueblo boliviano y al mundo que los sectores sociales “estamos unidos más que nunca”, lo que calificó como una cualidad ecuánime para derrotar a la derecha.