La pandemia deja a la fecha al menos 15 presos muertos y más de 500 infectados en las hacinadas prisiones peruanas. (Foto: DW).

DW / Bolivia Digital

Las autoridades retomaron el control de dos cárceles de Perú después de que varios presos se amotinaron este lunes (27.04.2020) por temor a contraer el COVID-19, tras la muerte de algunos internos a causa de ese virus, informó el Instituto Nacional Penitenciario (INPE).

En el penal Castro Castro de Lima decenas de internos de tres pabellones quemaron colchones y colgaron carteles con demandas de libertad ante el temor de contagiarse con COVID-19. La policía utilizó gases para controlar la situación», dijo a la radio RPP el jefe del INPE, Gerson Villar.

Otro motín se desató horas antes en la cárcel de la ciudad andina de Huancayo, unos 200 kilómetros al sureste de Lima, tras el deceso de dos presos por coronavirus, pero también fue sofocado por las autoridades.

Villar confirmó asimismo que dos internos fallecieron por COVID-19 en la cárcel de Lima el domingo y manifestó que el reclamo de los internos allí giraba en torno a los indultos ofrecidos por el gobierno y la falta de medicinas para los reclusos enfermos de coronavirus. 

Hacinamiento y contagios

Castro Castro alberga a 5.500 internos, aunque tiene capacidad para 1.140. En la cárcel de Huancayo los internos de dos pabellones iniciaron la revuelta para exigir que les tomen pruebas de coronavirus tras las muertes registradas en esa prisión. El penal de Huancayo alberga 2.100 internos, pero tiene una capacidad para 680.El 18 de abril dos presos murieron en un motín desatado por temor al coronavirus en una cárcel de la ciudad norteña de Chiclayo.

El gobierno peruano anunció la semana pasada que indultará a unos 3.000 presos en situación vulnerable por el nuevo coronavirus. De acuerdo a las autoridades, la pandemia ha dejado al menos 15 presos muertos y más de 500 infectados en las hacinadas cárceles peruanas. También 169 guardias penitenciarios han dado positivo al virus y siete fallecieron.