SummaArtis

A través del movimiento delicado del cuerpo se narran historias y sentimientos.

jackeline Rojas Heredia

Hace poco se contó con la presencia de reconocidos bailarines del ballet ruso que interpretaron pas de deux de grandes clásicos, como Cascanueces, El lago de los cisnes, Don Quijote y más. 
El público apreció en cada pareja la belleza, armonía, movimiento, fascinación y asombro que despierta el lenguaje corporal y que hoy se hace accesible como opción profesional para niños y jóvenes.
Es en la ciudad de El Alto, la más joven del país, donde nace la Escuela Boliviana Intercultural de Danza, donde se impartirán las materias necesarias para la formación de lo que será la primera promoción de licenciados en este arte.
La universidad del movimiento corporal artístico, proyecto desarrollado con apoyo del Estado a través del Ministerio de Educación y de su dirección artística, tiene como rectora a la maestra Mónica Camacho Canedo, quien estudió danza clásica en una de las mejores escuelas rusas y luego llevó adelante su propia escuela Summa Artis, que este año cumple tres décadas de actividad, enseñanza permanente y presentación de grandes obras.
“En El Alto hay mucho talento y necesidad de expresión. He trabajado 12 años en la Alcaldía y desde siempre me llamó la atención, a partir de mi experiencia, las ganas de expresarse que tienen los alteños desde pequeños. Tú les enseñas cualquier cosa y la hacen así (hace muecas), con toda su alma y con una seriedad increíble, no lo toman como que digamos “pucha me van a mirar”, sino al contrario, es como una necesidad grande y lindo que esta escuela trabaje a este nivel porque se están dando las condiciones y el lugar está hermoso. Y bueno es mi intención hacer de esta primera escuela estatal un templo del arte, donde te invadan las ganas de aprender. Hay bailarines que están viniendo acá para vivir y ser parte de este proyecto”, narró con entusiasmo la Rectora.
Verónica Armaza, responsable de la Dirección General de Educación Superior Técnica, Tecnológica, Lingüística y Artística del Ministerio de Educación, dijo que la escuela se funda en El Alto por la experiencia obtenida en la Escuela Municipal de las Artes. 
“Era uno de los lugares con mayor número de estudiantes: 4 mil en música y danza, había un gran movimiento de jóvenes y niños por la danza, aunque no tenían las condiciones en infraestructura y equipamiento. Surgieron varios movimientos, uno de ellos impulsó la escuela. Es un sector olvidado, la danza viene a ser una de las artes más estéticas, es un fenómeno dentro de El Alto y la gente ha luchado para que exista”, informó.
Sin embargo, si bien Bolivia cuenta con una calidad de artistas del más alto nivel, muchos carecen de pedagogía para la enseñanza, por esa razón se hizo difícil a bailarines destacados pasar la prueba de conocimientos y acceder a una docencia. 
“Fue difícil y anecdótico, el día del examen se aplazó todo el mundo porque realmente exigimos mucho”, dijo Camacho en medio de risas.
“Se desarrolló un currículo bien estructurado, vimos la necesidad de hablar con grandes especialistas rusos, que nos transmitan su experiencia centenaria adquirida en Bolshoi, una de las mejores compañías en ese país, traer parte de ese currículo a Bolivia y adaptarla a nuestro medio, pero ya sobre algo profesional. No nos inventaremos, ya existen materias en el mundo que más o menos se estudian. No hay nada que aumentar, lo que sí podemos aumentar es lo cultural boliviano y todo lo que consideramos necesario para nuestro país, pero dentro de parámetros mundiales”, explicó. 
Armaza dijo que tanto con el proyecto de la escuela de danza como con otros se continúa en un período de capacitación. 
“Sin embargo, tenemos parámetros de evaluación que son altísimos, habrá un proceso de evaluación para ver en qué estado están los bailarines. Antes no se consideraba seria a la formación artística, pero ahora tiene que ser de alto nivel porque estamos formando licenciados, no es un juego, no sólo creamos la parte técnica, creamos profesionales de alto nivel”, manifestó. 
También se gestiona con otra escuela similar en Rusia la llegada de un maestro que dé cátedra con otros profesionales bolivianos que llegan de otros departamentos convencidos y ansiosos de formar parte del ambicioso proyecto.

Summa Artis
La escuela de danza clásica, fundada por Mónica Camacho Canedo, cumple 30 años en el área de la enseñanza y la puesta en escena de grandes obras del ballet. 
“No fue fácil sacar adelante la institución, pero lo logramos. En Summa Artis se formaron importantes figuras de la danza, hay chicas que bailaron muy bien. A veces entendemos por danza el cultivo del cuerpo, lo cual es integral, por eso he tratado de inculcar otros valores porque en Summa Artis se trabaja bastante el interior y se obliga a que se abran a otras expresiones artísticas, como la pintura y el teatro, todo lo que es estética lo hemos fomentado en la institución”.
La escuela tiene su propio escenario en la avenida Hernán Siles Nº 4683, entre las calles 1 y 2 de Obrajes, en el edificio de Geólogos. Actualmente se prepara una presentación de lujo para celebrar los 30 años de danza.
“Hay un verdadero perfeccionamiento de lo que se ha hecho. Tenemos puestas en escena clásicas, como Cascanueces, Carmen, después Paquita, hicimos obras propias y trabajamos otras de corte contemporáneo, como pop con música de John Lennon e hicimos otra que fue bonita: El Inmortal a partir del cuento de Borges, además de bolivianas que están fusionadas, no es folklore, pero tampoco es ballet clásico, entre ellas puedo mencionar La Cita andina, con música de Gerardo Yáñez, después tengo piezas bonitas que presentaré con música de Saúl Callejas y de Pablo Huáscar, unos instrumentales con Los Kjarkas, o sea hemos tenido bastante trabajo creativo, aparte están las obras infantiles, clásicas, muchas que hemos repetido, como El Soldadito de Plomo, Fantasía, de Walt Disney, la Danza de las Olas y más”, compartió.